Condenan con 30.000 euros a «Salvamé» por entrevistar a un falso novio de Eugenia Martínez de Irujo

Condenan con 30.000 euros a «Salvamé» por entrevistar a un falso novio de Eugenia Martínez de Irujo

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18/11/2015 00:00
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Actualizado: 18/11/2015 00:00
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La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha condenado a Gestevisión Telecinco, S.A., empresa emisora del programa «Salvamé» y a Héctor Soria Martínez a pagar 30.000 euros a Eugenia Martínez de Irujo por emitir una entrevista en la que el joven afirmó que tenía una relación sentimental con ella. Un hecho que era totalmente falso.

CARLOS BERBELL.

El presidente y ponente de la sentencia ha sido Francisco Martín Castán, presidente, a la vez de la mencionada Sala de lo Civil.

El tribunal, formado por Marín Castán, Francisco Orduña Moreno, Rafael Sarazá Jimena y Pedro José Vela Torres anula así, la sentencia de la Sección 9ª de la Audiencia Provincial de Madrid, que se pronunció en el mismo sentido que el Juzgado de Primera Instancia 15 de Madrid. Es decir, desestimando la demanda de la duquesa de Montoro.

En ambos casos, tanto el tribunal de primera instancia como el de apelación -así como el Ministerio Fiscal- habían esgrimido la doctrina constitucional que establece que «tratándose de la intimidad, la veracidad no es paliativo sino presupuesto, en todo caso de la lesión».

Ese fue, precisamente, la línea de defensa de los abogados de Gestevisión Telecinco, S.A.: Para que exista intromisión en el derecho a la intimidad lo que se cuente tiene que ser veraz. De acuerdo con la empresa emisora, las afirmaciones del falso novio eran inocuas.

El fiscal, por su parte, lo expresó de una forma muy clara: «si lo que se revela carece de veracidad, nada se revela, nada afecta a la intimidad por ser falso, a diferencia de lo que ocurre con el derecho al honor». Y concluye: «el contenido de la noticia es falso, por lo que no puede afectar al ámbito de la intimidad de la demandante».

La emisión del programa «Salvamé» se produjo el 7 de octubre de 2009.

En el mismo apareció el joven Héctor Soria Martínez, «Primer Caballero y Chico Internet del Certamen del Rey de la Belleza de Navarra y candidato a Guapo de España por esa comunidad autónoma». Afirmó que era el nuevo novio de Eugenia Martínez de Irujo, «atribuyéndose deliberada y falsamente una relación sentimental con ella desde mayo de 2009», dice la sentencia.

PORQUÉ EL SUPREMO TUMBA TODO

El ponente, Marín Castán, cita y reconoce la sentencia del Tribunal Constitucional 20/1992, referente en este tipo de casos, en la que se establece el requisito obligatorio de la veracidad para admitir que se ha producido una lesión al derecho a la intimidad. La sentencia que tanto los demandados como el Ministerio Fiscal esgrimieron.

Sin embargo, el magistrado desmonta dicho argumento partiendo del propio fallo del Constitucional: «Pero la propia sentencia, más adelante, añadió lo siguiente: ‘en modo alguno puede exigirse a nadie que soporte pasivamente la difusión periodística de datos, reales o supuestos, de su vida privada que afecten a su reputación’. De ahí que esta Sala haya declarado reiteradamente que la divulgación de hechos no veraces relativos a la vida privada de las personas no sólo puede vulnerar su derecho a la intimidad sino, incluso, ser más grave que la divulgación de hechos veraces».

Y cita, a continuación, 12 recursos, 1 sentencia del Tribunal Supremo y otra sentencia del Tribunal Constitucional, la 190/2013, que reitera la doctrina de la anterior pero en la que se puntualiza que «el derecho a la intimidad puede verse efectado, no solamente por la afirmación concreta y veraz sobre la intimidad del padre del recurrente, sino también por meras especulaciones o rumores sobre su filiación».

Según el magistrado ponente, las declaraciones del joven «no tienen la inocuidad que alegan tanto Soria Martínez como Gestevisión Telecinco, S.A.

«Al atribuirse el demandado D. Héctor Soria una relación con la demandante inequívocametne sentimental, por más ambigua que fuera su forma de expresarse, estaba invadiendo el ámbito de la vida privada de la demandante mediante unos hechos carentes de veracidad que, dados la edad y el título de belleza con que se presentaba D. Héctor en el programa, suponían necesariamente atribuir a la demandante unos determinados hábitos o comportamientos amorosos», explica la sentencia.

«La intromisión ilegítima apreciada afectó a la intimidad personal de la demandante», añade el magistrado Marín Castán.

En consecuencia, el tribunal ha condenado tanto al joven como a la empresa emisora de «Salvamé» a indemnizar «solidariamente» a Eugenia Martínez de Irujo con 30.000 euros y a pagar las costas de la primera instancia.

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