El Supremo anula la sentencia a 6 personas que habían sido condenadas por tráfico de drogas

El Supremo anula la sentencia a 6 personas que habían sido condenadas por tráfico de drogas

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21/11/2015 00:00
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Actualizado: 21/11/2015 00:00
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La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha impuesto un fuerte correctivo a la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca al anular, parcialmente, una sentencia y poner en libertad a 6 personas que habían sido condenadas. El Alto Tribunal considera que no había pruebas suficientes para condenarlos.

El tribunal, formado por los magistrados Cándido Conde-Pumpido, José Manuel Maza, Francisco Monterde, Antonio del Moral y Perfecto Andrés Ibáñez -ponente este último-, entiende que sobre esas seis personas –José Manzano, Carmen Santiago., Baltasar Aguilera, Paulo César Peña, Pedro Muñoz y Josefa María Cortés- no había prueba suficiente para condenarles y asevera que el tribunal que les juzgó «peca de falta de racionalidad» a la hora de valorar la «extrema precariedad» de los datos probatorios. 

La sentencia casada supone un varapalo para la Sección sentenciadora. 

La Sala Segunda mantiene la sentencia para los 15 condenados restantes. 

El tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca había condenado a 21 personas a un total de 83 años de cárcel  por delitos de tráfico de drogas en sentencia de 8 de octubre de 2014.

Todos ellos, al parecer, formaban parte de los clanes «La Paca», «Los Valencianos», «La Sole» y «Los Bizcos», relacionados con este tipo de delitos en la barriada mallorquina de Son Banya.

La mayoría habían sido detenidos  entre marzo del año 2009 y mayo del año 2010 en diversas viviendas de la zona en las que de forma habitual se vendía cocaína, heroína, marihuana y hachís a clientes que acudían al poblado.

La investigación del caso se llevó a cabo a través de seguimientos a los condenados, que pertenecen a diversos clanes familiares de Son Banya -la Paca, los Valencianos, la Sole y los Bizcos-, y que fueron vigilados y localizados en los diferentes puntos de venta en los que distribuían sustancias estupefacientes.

En el caso del clan de la Paca, era la acusada Rosario Vargas quien dirigía la venta de sustancias en ausencia de su esposo, Isidro Cortés -entonces en prisión-, auxiliada por su hija, Manuela. Otros inculpados realizaban labores de vigilancia para detectar la posible presencia policial.

En cuanto al clan de los Valencianos, sus viviendas también constituían puntos de venta de cocaína y hachís, principalmente. Varios de los acusados, entre ellos Luisa Santiago, controlaban estos inmuebles utilizando a personas que se encargaban de la venta directa de drogas. A su vez, empleaban otra de las viviendas para guardar el dinero y las joyas producto de estas ventas.

Del mismo modo, se constató la existencia de otro grupo cuyos miembros estaban unidos principalmente por lazos familiares y que constituían el clan de la Sole, en alusión a la matriarca Soledad Manzano. Controlaban varios puntos de venta dentro de Son Banya y vendían, directamente o a través de personas contratadas, heroína, cocaína y resina de cannabis a los clientes que allí acudían.

Finalmente, en otra zona del poblado desarrollaba su actividad el clan de ‘Los Bizcos’, del que formaban parte, entre otros, Gabriel Amaya ‘El Ove’, su mujer, María Belén Heredia y Concepción Amaya.

Las condenas oscilan entre los dos y los seis años de cárcel para cada uno de los acusados, mientras que en el caso de tres de ellos, la Audiencia acordó sustituir su pena de cuatro años de prisión por la expulsión del territorio nacional durante un periodo de diez años una vez cumplidas las tres cuartas partes de su condena. CONFILEGAL/EP. 

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