Los cinco acusados por el tribunal del Vaticano de robo y difusión de documentos reservados de la Santa Sede, entre ellos, el sacerdote español monseñor Lucio Vallejo Balda, se sentarán desde este martes 23 de noviembre en el banquillo. Se les acusa de un delito que, según el Código Penal del Vaticano, se castiga con penas entre 4 y 8 años de cárcel.
YOLANDA RODRÍGUEZ
Los otros cuatro imputados son la laica italiana de 33 años Francesca Chaouqui, el excolaborador de la Cosea -el órgano vaticano creado por el Papa para limpiar las finanzas del Vaticano-, Nicola Maio, que además también ejercía como secretario particular del sacerdote español y los dos periodistas Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi, que han filtrado la información reservada en los libros ‘Via Crucis’ y ‘Avaricia’, donde aparecen documentos, grabaciones, correos electrónicos, actas de reuniones y fotos sustraídos a las oficinas del Vaticano.
De los cinco acusados, tan solo el sacerdote español permanece encarcelado en una celda del Vaticano. Los medios italianos han llamado a este caso ‘Vatileaks 2’ por su similitud con el escándalo que supuso en 2012 la revelación de la correspondencia privada de Benedicto XVI por parte de su mayordomo Paolo Gabriele.
Infovaticana.com asegura la Santa Sede ha vetado al letrado que le defendía y exige que sea representado por un abogado aprobado por el propio Vaticano.
La divulgación de documentos reservados «contra la seguridad del Estado», es «un delito en virtud de la Ley IX del Estado de la Ciudad del Vaticano (13 de julio de 2013) artículo 10», con una pena de 4 a 8 años de cárcel, según la Santa Sede.
Por otro lado, la representante de la OSCE para la Libertad de los Medios de Comunicación, Dunja Mijatovic, ha socicitado al Vaticano que retire las imputaciones contra los dos periodistas italianos y respete el derecho a la libertad de prensa.
En un comunicado difundido en Viena, Mijatovic ha afirmado que «los periodistas deben tener la libertad de informar sobre temas de interés público y proteger a sus fuentes confidenciales».
Lo cierto es que los documentos publicados hablan, etre otros asuntos de la mala gestión de las propiedades inmobiliarias, un agujero en el sistema de pensiones del Vaticano, o una desequilibrada distribución de las limosnas del óbolo de San Pedro en favor de los gastos administrativos de la Santa Sede.
Si alguno de los acusados no se presenta en este juicio, será juzgado aunque esté ausente. Sus abogados tienen de tiempo hasta el sábado 28 para presentar las pruebas de la defensa.