La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a 23 años y siete meses de prisión a Jonathan Moya, el joven de 28 años que raptó y asesinó a la bebé onubense de 16 meses Míriam Cuerda en diciembre de 2012 golpeándola «con fuerza y en repetidas ocasiones» en la cabeza y envolviéndola una vez estaba en estado comatoso «en film transparente con el propósito de asfixiarla».
Posteriormente, arrojó el cuerpo de la bebé a una balsa de riego.
El magistrado presidente del tribunal de jurado, que declaró culpable por unanimidad a Moya González de los hechos que se le imputaban, le impone la pena de 18 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía, y cinco años y siete meses de prisión por un delito de detención ilegal.
El fiscal solicitaba penas que sumaban 26 años de cárcel por los 29 años que interesó la acusación particular.
La sentencia fija, asimismo, la responsabilidad civil en 300.000 euros que deberá abonar a la madre de la pequeña, Gema Cuerda, a la que no podrá acercarse a menos de 500 metros durante un periodo de 43 años. (EP)