El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha enviado a prisión a los tres presuntos yihadistas detenidos el sábado pasado en la provincia de Barcelona por actuar como «corresponsales» de la organización terrorista Estado Islámico (DAESH) en España para la captación y el adoctrinamiento de militantes.
Los arrestados –dos cocineros de 32 y 42 años que trabajaban en sendos restaurantes de Barcelona, uno de ellos judío, y una mujer de 24 que residía en Granollers– han sido imputados por un delito de colaboración con organización terrorista del artículo 577.2 de Código Penal cometido a través de las redes sociales y otro de enaltecimiento del terrorismo yihadista.
Según las investigaciones, los acusados tenían contacto por vía informática con militantes de DAESH en Siria y actuarían como corresponsales del Estado Islámico en España, buscando personas a las que poder captar para enviarlas a aquel territorio.
Los imputados se encargarían de labores de captación y adoctrinamiento de mujeres a través de las redes sociales para integrase en el DAESH, además de enaltecer y difundir contenidos de carácter yihadista como vídeos, banderas del Estado Islámico o comentarios favorables a la incorporación en la filas del Estado Islamico, según sospecha el juez Velasco.
La joven detenida en esta operación, Sanae Boughroum, fue arrestada también el pasado 4 de octubre en una operación conjunta con las autoridades de Marruecos. Según fuentes jurídicas, se inició en redes sociales abiertas aunque a medida que se fue radicalizando pasó a foros cerrados donde compartía su ideología yihadistas con otras mujeres.
En diciembre de 2014 intentó viajar a Siria a través de Turquía. En esta ocasión, según los investigadores, en esta ocasión se iba a ir a Afganistán con un hombre árabe con el que pretendía casarse en Italia. Su pareja anterior también se incorporó a Estado Islámico.