El cantante José Ramón Márquez, alias ‘Ramoncín’ se enfrenta a 4 años y 10 meses de cárcel por haber cargado presuntamente a la Sociedad General de Autores de España (SGAE) facturas «irregulares» o que obedecían a servicios inexistentes, por valor de 57.402 euros, entre septiembre de 2008 y marzo de 2011.
Ramoncín, que estuvo en la Junta Directiva de la SGAE entre 1998 y 2007, se enfrenta a una petición de la Fiscalía Anticorrupción de 4 años y 10 meses de cárcel (2 años y 10 meses por apropiación indebida y 2 años más por falsedad documental), así como a una multa de 13.924 euros por delito societario.
En el juicio, que se celebrará en la sede de la Audiencia Nacional en la calle Génova, el fiscal José Miguel Alonso pedirá la misma pena para el ex director general de la SDAE -filial digital de la SGAE- y presunto cabecilla de esta trama, José Luis Rodríguez Neri.
En su escrito de acusación, el fiscal relata cómo Ramoncín y «su amigo» Neri, «con el exclusivo objetivo de procurarse un lucro ilícito», elaboraron documentos de apariencia legal para sustraer fondos de la SGAE mediante cinco operaciones, con las que obtuvo 57.402 euros.
Para los otros dos acusados, la Fiscalía solicita dos años y nueve meses de cárcel para el ex secretario general de la SGAE Pablo Antonio Hernández Arroyo, y dos años para el ex director general de la entidad Enrique Loras, así como multas de 40.356 y de 20.886 euros, respectivamente, por administración fraudulenta.
En concepto de responsabilidad civil, el fiscal reclama que Ramoncín indemnice a la SGAE con 50.912 euros, una cantidad de la que responderá solidariamente Neri hasta la cuantía de 43.950 euros.
‘Ramoncín’, que el pasado 19 de septiembre volvió a los escenarios, siempre ha defendido que la SGAE le pagó por trabajos «reales» que fueron plasmados en contratos «válidos y lícitos». En el recurso contra su procesamiento, al que ha tenido acceso Europa Press, destacaba que las facturas están justificadas, fueron aprobadas por la entidad y él declaró los ingresos a Hacienda.
«SALIDA ILEGÍTIMA DE FONDOS»
En su escrito provisional de acusación, el fiscal señala que, «con el exclusivo objetivo de procurarse un lucro ilícito», ‘Ramoncín’ y su amigo Rodríguez Neri, que «se prestó a darle su colaboración imprescindible» para su «ilícito fin» mediante la «posición decisiva que ostentaba en la SGAE, procedieron a la «elaboración e ideación de determinada documentación que en apariencia diera cobertura a la ilegítima salida de fondos que iban a llevar a cabo».
Para ello, concretaron cinco «hipotéticos negocios jurídicos», todos ellos «al margen de la deuda por importe de 121.159,72 euros» que, a fecha del 26 de junio de 2012, ‘Ramoncín’ mantenía con la SGAE por «los anticipos recibidos a cuenta de los derechos de autor».
El primero de estos negocios consistió en la elaboración de un programa de televisión llamado ‘El creador’, por el que el cantante cobró en septiembre de 2008 una factura de 10.100 euros a cambio de «unas páginas referidas» al proyecto que nunca fueron «objeto de desarrollo ni de expectativa de beneficio alguno para la sociedad pagadora», que fue la filial de la SGAE Portal Latino.
LA HERRAMIENTA PARA STEVE JOBS
La sociedad mercantil Jupiter Music, de la que ‘Ramoncín’ era administrador único, también cobró 5.800 euros en diciembre de 2009 de la SDAE por el «estudio, desarrollo y puesta en funcionamiento» de un sistema de protección de archivos llamado ‘La caja fuerte virtual’. En su declaración ante el juez, en enero de 2013, el músico defendió que, de haber vivido en Estados Unidos, esta herramienta se la habría «vendido a Steve Jobs». «Como vivo en España, se la vendí a la SGAE», defendió.
La SDAE también abonó a la sociedad de ‘Ramoncín’ dos facturas por un total de 28.050 euros en diciembre de 2010 y marzo de 2011 por la redacción de las «líneas directrices» del programa de televisión ‘¿Hablamos el mismo idioma?’. Las dos partes firmaron un contrato que se encontró en la casa de Rodríguez Neri a pesar de que no figuraba en los archivos de la SGAE, «en los que únicamente aparecía una copia sin firmar de un borrador de contrato», y que no estaba «amparado» en ningún acuerdo adoptado con arreglo a los estatutos de la sociedad.
Al margen de la participación de Rodríguez Neri, ‘Ramoncín’ elaboró en 2010 un proyecto de divulgación de los derechos de autor dirigido a la SGAE por importe de 6.962 euros que se desarrolló con el «beneplácito» de Loras y Hernández.
Además, percibió presuntamente otros 6.490 euros como adelanto por la indemnización que la SGAE debía pagarle como resultado de una sentencia dictada en 2011 por el Tribunal Supremo.
El entonces director de los servicios jurídicos autorizó el pago al entender «unilateralmente» que la resolución judicial era «perjudicial desde el punto de vista corporativo para la entidad de gestión». Para evitar que el Consejo de Dirección tuviese conocimiento de esta decisión, fijó la cuantía en 5.500 euros, que se incrementó en 990 euros al aplicarle el 18 por ciento de IVA, según el Ministerio Público. (CONFILEGAL/EP)