Sheldon Silver fue, durante 20 años, presidente de la Asamblea de Nueva York (equivalente a un parlamento autonómico), por el Partido Demócrata. Un tribunal popular lo ha declarado culpable de 7 delitos de corrupción que le permitieron ganar 5 millones de dólares. Podría hacer frente a 130 años de cárcel. En Estados Unidos no hay aforados.
CARLOS BERBELL.
Casi doce meses después de ser detenido, Silver ha sido juzgado. Todo un ejemplo de rapidez y eficacia de la Justicia estadounidense.
Silver, de 71 años, había sido diputado de la Asamblea de Nueva York durante 38 años. Entre 1995 y 2015 fue presidente del parlamento neoyorkino; fue uno de los hombres más poderosos del Estado, que hacía y deshacía.
El pasado mes de febrero se vio obligado a dejar la Presidencia tras ser detenido, interrogado e imputado por cargos de corrupción, blanqueo de capitales y fraude, entre otros.
Retuvo, sin embargo, su puesto de diputado, que ha perdido tras ser condenado por un tribunal popular federal de Manhattan, Nueva York, en un juicio que ha durado tres semanas.
El pasado lunes, el jurado declaró probado que Silver había utilizado su posición de privilegio para ganar, al menos 5 millones de dólares ilícitamente, en dos casos diferentes, desde 2004.
En uno de ellos, Silver favoreció la asignación de 500.000 dólares en subvenciones estatales al oncólogo Robert Taub, a cambio de que éste dirigiera clientes al bufete Weitz & Luxenberg PC, en el que trabajó antes de pasarse a la política. Silver se llevaba una comisión por cada uno de los clientes.
En el segundo, el expresidente de la Asamblea no sólo negoció exenciones estatales de impuestos para la compañía Glenwood Management Corp., una empresa constructora –donante de fondos al Partido Demócrata-, sino que también la remitió, como cliente, a otro bufete, Goldberg & Iryami PC, que también le pagó comisiones por ello.
Silver ha quedado en libertad condicional a la espera de la sentencia del tribunal federal.
En Estados Unidos, a diferencia de España, no hay aforados. Como tampoco existen en Alemania y Reino Unido. En Portugal e Italia sólo son aforados los presidentes de la República. En Francia el aforamiento se extiende al presidente de la República y a los miembros del Gobierno.
En España, la cifra total de aforados ronda las 10.000 personas, según las estimaciones de los catedráticos de Derecho Procesal Iñaki Esparza y Juan Luis Gómez Colomer, autores de una profunda investigación sobre esta prerrogativa condensada en el Tratado Jurisprudencial del Aforamientos Procesales, editado por Tirant Lo Blanch.