Los magistrados Juan Carlos Campo, por el PSOE, y Victoria Rosell y Juan Pedro Yllanes, por Podemos han conseguido su escaño en las circunscripciones en las que se han presentado y formarán parte del Congreso en la próxima legislatura.
Juan Carlos Campo, número 3 de la lista del PSOE por Cádiz al Congreso de los Diputados ha logrado su objetivo. El PSOE ha conseguido ser la fuerza política más votada en esa provincia y ha sumado 3 escaños, los mismos que el PP. Podemos ha conseguido 2 diputados y 1 Ciudadanos.
Por su conocimiento y por su experiencia -ha sido vocal del CGPJ y secretario de Estado de Justicia con Francisco Caamaño, durante la última legislatura socialista- sería la apuesta más clara como ministro de Justicia si Pedro Sánchez fuera presidente del Gobierno.
En esta última época, este magistrado con destino en la Audiencia Provincial de Cádiz, ha sido secretario de Relaciones con el Parlamento en la Junta de Andalucía. Lleva 25 años en la carrera judicial y afirma con rotundidad que la Justicia tiene remedio y que puede funcionar como debería.
Como nos confirmaba en una entrevista en Confilegal, «Habrá que derogar la reforma laboral que ha generado tanta desigualdad y convocarse a los agentes sociales para la elaboración de un nuevo Estatuto de los trabajadores, derogar la ley de seguridad ciudadana para devolver los derechos a los ciudadanos, así como eliminar los residuos de la ley de tasas para pequeñas y medianas empresas», señalaba Campo.
También incidía en que era necesario «suprimir la prisión permanente revisable y otras tantas medidas que han sido fruto de una mayoría no dialogante. En esos cinco minutos habría que activar la preparación del nuevo modelo de Justicia y abordar el paquete normativo, organizativo y tecnológico que lo haga posible».
La juez en excelencia Victoria Rosell, ha logrado su escaño con Podemos por Las Palmas de Gran Canarias. Y eso a pesar de las críticas sufridas durante la campaña. Su candidatura se ha visto salpicada por la polémica abierta a raíz de las sospechas de la Fiscalía de que pudo haber infringido sus deberes profesionales en sus últimas semanas como juez, en un caso donde investigaba un presunto fraude a Hacienda y a la Seguridad Social de más de 20 millones de euros.
En concreto, el Ministerio Público ha elevado contra ella unas diligencias al Consejo General del Poder Judicial para que se valore si incumplió o no su deber de apartarse de ese caso a sabiendas de que su pareja, el periodista Carlos Sosa, estaba en negociaciones para alquilar por 300.000 euros una frecuencia de radio al principal imputado en ella, el empresario Miguel Ángel Ramírez.
Pese a las críticas, la dirección de Podemos no solo ratificó su confianza en ella, sino que además Pablo Iglesias llegó a anunciar que la nombraría ministra de Justicia si él presidía el Gobierno.
Anoche Rosell señaló que «Es emocionante. Esta capital conoce las andanzas de unos y otros y parece que no se ha creído el fango con el que nos han querido ensuciar pese a ser lo más limpio que se presentaba a más elecciones. Parece que no ha vuelto a renovar la confianza de un ministro que lo que ha hecho es despreciar a Canarias», resaltó
«Somos la segunda fuerza en votos en Canarias. Para nosotros es un reto y un triunfo tener tres diputados (dos en Las Palmas y uno en Santa Cruz de Tenerife) con un 23% de los votos al 91% escrutado», aseguraba anoche Rosell.
La exportavoz de Jueces para la Democracia abandonó el 22 de octubre el Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria, para sumarse a la lista de Podemos como independiente.
Su compañero en Podemos, el juez Juan Pedro Yllanes, ha logrado su escaño como cabeza de lista de la formación morada en Baleares, que ha conseguido ser la segunda fuerza más votada con dos escaños, tras el PP, que ha logrado 3.
Yllanes, famoso por ser uno de los jueces designados para el caso Nóos, al que renunció para participar en la vida política, siempre se ha definido como «implacable» contra la corrupción, defiende su independencia e imparcialidad y garantiza que mantendrá esa misma profesionalidad cuando vuelva a la carrera judicial.
Como él mimo afirmaba en una reciente entrevista «A mí me han pedido que no vuelva a vestir una toga. No sé cuánto durará mi periplo en el legislativo, pero si luego decido volver a vestirme una toga lo haré con absoluta independencia e imparcialidad», asegura Yllanes