El Gobierno Federal australiano, que todavía no ha tomado ninguna decisión sobre el número 1 del tenis mundial, el serbio Novak Djokovic, está siendo investigando sobre si mintió en su formulario de entrada de viaje cuando marcó que no había viajado en los 14 días anteriores a llegar a ese país.
Así lo han confirmado fuentes oficiales del Ejecutivo.
En el formulario, Djokovic declaró que no había viajado en los 14 días anteriores a su llegada a Australia el 6 de enero.
De hecho, Djokovic estuvo en Belgrado el día de Navidad y luego fue visto entrenando en Marbella, España, el 31 de diciembre y de nuevo el 2 de enero.
We can confirm @DjokerNole is ready for @AustralianOpen if possible! pic.twitter.com/q9WJFzBU41
— SotoTennis Academy (@SotoTennis) December 31, 2021
A todos los viajeros que llegan a Australia se les pregunta si han «viajado o van a viajar en los 14 días anteriores a su vuelo a Australia».
Se les advierte que «Dar información falsa o engañosa es un delito grave. También puede ser objeto de una sanción civil por dar información falsa o engañosa».
La pena máxima es de 12 meses de prisión.
Sin embargo, Djokovic declaró a los funcionarios de Frontera que la Tennis Australia completó, en su nombre, la Declaración de Viaje Australiana.
Las preguntas sobre las declaraciones de viaje de Djokovic surgieron el mismo día en que su hermano se negó a responder a preguntas sobre la asistencia del jugador a actos en los días posteriores a los documentos judiciales en los que se afirma que dio positivo a COVID-19.
Sus abogados afirman que se sometió a una prueba de PCR a la 1 de la tarde del 16 de diciembre y que recibió un resultado positivo hacia las 8 de la tarde.
El 17 de diciembre, asistió a una ceremonia de entrega de premios con tenistas junior sin máscara, según muestran las fotos del evento.
La normativa serbia establece que una persona debe aislarse durante 14 días si se infecta, lo que significa que su periodo de cuarentena habría terminado el 30 de diciembre.
Preguntado en una rueda de prensa el martes por la mañana si Djokovic dio positivo el 16 de diciembre, el hermano del jugador, Djordje, contestó: «Sí, todo el proceso fue público y todos los documentos que son públicos son legales».
Cuando se le repreguntó sobre por qué Djokovic estaba en un acto público al día siguiente, su hermano respondió que se había terminado responder a preguntas.
Los abogados de Djokovic afirman que el jugador dio negativo en una PCR el 22 de diciembre, seis días después de su resultado positivo.
Las personas infectadas pueden dar positivo en las pruebas de PCR, que son más sensibles que las pruebas rápidas, durante semanas o meses, lo que plantea dudas sobre cómo Djokovic dio negativo tan pronto.
Ayer el juez del Tribunal Federal Australiano, Anthony Kelly, anuló la orden de cancelación de la visa, y la consiguiente expulsión de Djokovic, al no haber cumplido, las autoridades de inmigración con las normas establecidas, vulnerando así sus derechos fundamentales.
Sin embargo, el del Gobierno australiano, Christopher Tran, informó al juez, en esa misma vista, que el ministro de Inmigración y Ciudadanía podía ejercer su poder para cancelar el visado del jugador, a pesar de su fallo. Todavía no lo ha hecho.
Australia es uno de los países con menos víctimas por el COVID. Su política de inmigración es muy estricta.
Con una población de 25,7 millones de personas, solo han fallecido por la pandemia 2.389. Una cifra muy baja comparada con Sudáfrica, que cuenta con 28 millones de habitantes, donde han muerto por el COVID 92.453 personas; Holanda, con 17,1 millones de ciudadanos, y 21.088 fallecidos. O Grecia, que con 10,7 millones de ciudadanos, el número de muertos se eleva a 21.479.