El juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña ha acordado el sobreseimiento provisional de la denuncia presentada contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y varios mandos militares israelíes por la retención de un sargento español destinado en Líbano.
La decisión consta en un auto en el que el magistrado señala que existen actualmente investigaciones en curso tanto en el ámbito institucional de Naciones Unidas como ante las autoridades del Estado de Israel, circunstancia que afecta directamente a la competencia de la jurisdicción española.
El juez considera que concurren, «al menos provisionalmente», los supuestos establecidos por la legislación española que limitan la actuación de los tribunales nacionales cuando los mismos hechos están siendo investigados en otras jurisdicciones.
Según explica el auto, la jurisdicción española no será competente cuando se haya iniciado un procedimiento para el enjuiciamiento de los hechos ante un tribunal internacional.
La misma limitación se produce cuando el delito está siendo investigado en el Estado en el que presuntamente se cometieron los hechos o en el país de nacionalidad de la persona investigada.
La excepción aparece cuando ese Estado no está dispuesto o no es capaz de llevar a cabo la investigación y, en su caso, el posterior enjuiciamiento.
En este caso, el magistrado entiende que la existencia de las investigaciones ya abiertas impide, por el momento, que la Audiencia Nacional continúe con el procedimiento.
Sobreseimiento provisional, no definitivo, para Netanyahu
La decisión adoptada por Piña es un sobreseimiento provisional, por lo que no supone un archivo definitivo de la causa.
El magistrado adopta esta decisión siguiendo también el criterio de la Fiscalía.
Contra el auto cabe presentar recurso de reforma en el plazo de tres días o, alternativamente, recurso de apelación en cinco días.
La resolución llega después de que el propio juez hubiera consultado al Ministerio Fiscal sobre si la Audiencia Nacional era competente para investigar los hechos denunciados.
La causa tenía su origen en una denuncia presentada por el partido Iustitia Europa contra Netanyahu, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Herzi Halevi, y otros mandos militares israelíes.
La denuncia pedía investigar el asalto a un convoy y la presunta detención ilegal de un sargento español perteneciente a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL).
El episodio se produjo el pasado 7 de abril.
Según recogía la denuncia, Israel detuvo un convoy logístico perteneciente a la misión de Naciones Unidas en Líbano.
El convoy transportaba alimentos y otros recursos destinados al contingente indonesio desplegado en el país.
Durante aquel episodio, un militar de nacionalidad española habría permanecido retenido durante «menos de una hora», según la información incluida en la propia denuncia.
La competencia de la Audiencia Nacional, clave de la causa
La cuestión jurídica central del procedimiento no se sitúa, por el momento, en determinar la responsabilidad penal de las personas denunciadas, sino en establecer si los tribunales españoles pueden asumir la investigación.
El auto de Piña concluye que, existiendo investigaciones abiertas tanto en Naciones Unidas como ante las autoridades israelíes, concurren provisionalmente las circunstancias que excluyen la competencia de la jurisdicción española.
Por ese motivo, y coincidiendo con la posición de la Fiscalía, el juez ha optado por el sobreseimiento provisional de las actuaciones, dejando abierta la posibilidad de que la resolución sea recurrida por las partes.