Hogan Lovells Cadwalader ha incorporado a Julissa Reynoso, exembajadora de Estados Unidos en España y Andorra durante la Administración de Joe Biden, como nueva socia del área de Disputes (Litigios) en su oficina de Nueva York.
El fichaje refuerza la práctica internacional del despacho en investigaciones gubernamentales, litigios transfronterizos y arbitraje internacional.
Reynoso, que fue la primera mujer en ejercer como embajadora estadounidense en España, cuenta con una trayectoria que combina la diplomacia, el ejercicio privado de la abogacía y responsabilidades de alto nivel en la Administración norteamericana.
Su incorporación se produce apenas cuatro meses después de la fusión entre Hogan Lovells y Cadwalader, que dio lugar, el pasado 1 de julio, a una nueva firma global. Desde entonces, el despacho ha incorporado a cerca de veinte profesionales procedentes de otras firmas, entre socios y abogados sénior.
Des Hogan, responsable global del área de Disputes, ha destacado la experiencia de Reynoso en la Administración pública, la diplomacia y la abogacía internacional, especialmente en investigaciones y controversias que afectan a distintas jurisdicciones.
Para la firma, esta combinación de conocimientos resulta especialmente relevante en asuntos donde los conflictos jurídicos tienen también implicaciones políticas, regulatorias y reputacionales.
De la Casa Blanca a la abogacía internacional
La trayectoria profesional de Julissa Reynoso está estrechamente vinculada a las Administraciones demócratas estadounidenses.
Durante el mandato de Joe Biden ocupó la Embajada de Estados Unidos en España y Andorra, desde donde participó en la gestión de las relaciones bilaterales en materias económicas, políticas y de seguridad.
Anteriormente había desempeñado responsabilidades en la Casa Blanca como asistente del presidente, jefa de gabinete de la primera dama, Jill Biden, y copresidenta del Consejo de Política de Género.
Su experiencia diplomática comenzó durante la Administración de Barack Obama, cuando fue nombrada embajadora estadounidense en Uruguay. También ejerció como subsecretaria adjunta de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental.
Tras su etapa institucional, desarrolló su actividad en la abogacía privada, asesorando a empresas, instituciones y particulares en controversias jurídicas de especial complejidad.
Su especialización comprende las investigaciones gubernamentales y parlamentarias estadounidenses, los procedimientos sancionadores regulatorios y la gestión de crisis empresariales.
También interviene en litigios transfronterizos y arbitrajes internacionales, incluidos procedimientos administrados conforme a los reglamentos de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) y de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI).
A ello se suman controversias relacionadas con tratados bilaterales de inversión, instrumentos jurídicos que establecen determinadas garantías para las inversiones extranjeras y pueden prever mecanismos de arbitraje para resolver conflictos entre inversores y Estados.
Su actividad profesional abarca principalmente América y Europa, con una presencia significativa en España y América Latina.
Entre los sectores en los que desarrolla su práctica figuran los servicios financieros, la energía, las infraestructuras, la tecnología, los medios de comunicación y las telecomunicaciones.
Refuerzo de las investigaciones y los litigios transfronterizos
Stephanie Yonekura, responsable global de Investigaciones de Hogan Lovells Cadwalader, ha señalado que los clientes sometidos a investigaciones del Congreso estadounidense o de las autoridades administrativas afrontan problemas que trascienden el ámbito estrictamente jurídico.
En estos procedimientos, las decisiones legales pueden tener consecuencias sobre la actividad empresarial, las relaciones institucionales y la reputación de las compañías.
La experiencia de Reynoso en el funcionamiento de las instituciones estadounidenses permitirá al despacho reforzar su asesoramiento en este tipo de situaciones.
La exembajadora ha destacado, por su parte, la dimensión internacional de la firma y su presencia en los mercados donde operan sus clientes.
«Nueva York es mi hogar, pero mi trabajo y mis clientes son globales», ha explicado al valorar su incorporación.
Además de su actividad jurídica, Reynoso desarrolla iniciativas pro bono y participa en distintas instituciones culturales y académicas. Forma parte de los patronatos de Carn