Hay que reconocer que los servicios de mantenimiento de los edificios judiciales de la Comunidad de Madrid son «creativos». Para hacer frente a las fugas de agua de los aparatos de refrigeración, instalados en los techos de los Juzgados hacen uso de la última «tecnología punta»: cubos de plástico colgados del techo.
Este de la foto se encuentra en el Juzgado de Primera Instancia 6 de Móstoles, en la calle de San Antonio. Ha sido colocado junto a un punto de luz.
Debajo de esta «tecnología punta» se encuentra el puesto de un funcionario al que, hasta que le encontraron esta solución, le llovía el agua del aparato de refrigeración.
Una solución barata, hay que decirlo, para poder afrontar los calores del verano que ya se padecen.
¿Y si se produce un cortocircuito? Cuando lleguemos a ese puente ya lo cruzaremos.
La responsabilidad del mantenimiento de los edificios judiciales en la Comunidad de Madrid le corresponde a la Consejería de Presidencia y Justicia, que ya, a principios de año, se las tuvo que ver con un incendio en Torrejón de Ardoz, con un derrumbe parcial de fachada en Leganés y con desprendimientos de techos en los Juzgados de Plaza de Castilla, en Madrid, y en Aranjuez, donde la pasada semana se vino abajo el de una sala de vistas segundos después de celebrarse un juicio.
Calores
El problema es que no en todos los Juzgados de Móstoles los aparatos de refrigeración funcionan. En el despacho de la juez del Juzgado Primera Instancia 1, ubicado en la sede principal, los calores llegan a los 34 grados.
La magistrada ha tenido que marcharse a su casa por el mareo que le entró debido al calor.
Nuestras fuentes nos han mandado la última medición, tomada a las 13.08 del día de hoy. Las coordenadas, lo hemos comprobado, corresponden a los mencionados Juzgados.
