Más de 300 asistentes, entre los que se encontraban representantes de la justicia y de la política, abarrotaron el anfiteatro Gabriela Mistral de la madrileña Casa América, donde se celebró la ceremonia de entrega de los Premios Derechos Humanos 2017 que se conceden en el marco de la Conferencia Anual de la Abogacía.
Este año, bajo el lema «Derechos Humanos = Derechos en Igualdad», estuvieron dedicados, de forma extraordinaria, a la igualdad de género y tuvieron lugar el pasado 15 de diciembre.
En la categoría de “Instituciones”, el premio recayó en el Proyecto Capre de los Salesianos de Medellín, que tiene como objetivo principal la atención y apoyo a adolescentes y jóvenes desvinculados de grupos armados organizados al margen de la ley y bandas criminales (entre 14 y 18 años, provenientes de zonas rurales y sobre todo afrodescendientes e indígenas), con especial énfasis en la atención a mujeres.
Un proyecto para ayudar a niños y niñas soldado guerrilleros a volver a la sociedad
Este Proyecto ayuda a los niños y niñas soldado de las guerrillas a voler a la sociedad, a recuperar sus derechos y su confianza y contribuir a la cultura de paz en Colombia.
Un premio que le fue entregado al padre Rafael Bejarano, director del Proyecto Capre por la presidenta del Consejo General de la Abogacía Española, Victoria Ortega y el ministro de Justicia, Rafael Catalá.
Durante su discurso de agradecimiento, el padre Bejarano señaló que “el proceso de paz es un reto para el pueblo colombiano”, porque “la paz no es solo el final de la violencia armada, es precisamente en este momento cuando se hace más necesario hacer esfuerzos para asegurar el respeto a los Derechos Humanos”.
“El lenguaje de la paz es el de la igualdad y la inclusión”, señaló, al tiempo que desveló una confesión: “El programa lleva en marcha 15 años, pero lo hemos tenido en secreto hasta el año pasado, cuando se firmaron los acuerdos de paz. Y solo hace 7 años que incluimos a las mujeres, porque nos dimos cuenta de que eran ellas las que mejor respondían en todos los proyectos que teníamos”.

Cuando empezaron a recibir chicas procedentes de las guerrillas, “nos dimos cuenta de que estaban laceradas. No habían sido educadas para desarrollar su personalidad desde lo femenino y tenían comportamientos machistas”.
Desde el proyecto, contribuyen a que se recuperen y cierren heridas, y a “construir una cultura y lenguaje de paz”.
“Este premio nos motiva para continuar con nuestro trabajo y nos invita a seguir escribiendo pequeñas líneas de paz en la historia de Colombia”, concluyó.
Premio por denunciar la opresión a las mujeres en Nigeria
En la categoría de “Medios de Comunicación” la galardonada fue la periodista nigeriana Chika Oduah, que ha recorrido las zonas del país africano controladas por Boko Haram para conocer el verdadero alcance de sus secuestros y amenazas a las niñas de la región, y denuncia con su trabajo el machismo de la sociedad de su país.
Oduah recibió el premio de manos de la secretaria de Estado de Justicia, Carmen Sánchez-Cortés y el anterior presidente del CGAE y presidente de honor de la Fundación Abogacía, Carlos Carnicer.
Durante su intervención Oduah relató el impacto que le supuso llegar a Nigeria desde Estados Unidos, donde se había criado, y comprobar “como es la relación entre hombres y mujeres. Cómo algunos hombres contaban orgullosos que golpeaban a sus mujeres porque tenían que corregirlas, y como se decía que a algunas mujeres les gustaba ser golpeadas porque así demostraban que las querían”.

“Me di cuenta de todo el trabajo que había que hacer, pero no solo en Nigeria o en África, sino en todo el mundo”, explicó a los asistentes.
En cuanto a Boko Haram y el secuestro de 276 niñas en 2014 que impactó a todo el mundo, aseguró que “no era la primera vez que secuestraban chicas, pero sí la primera vez que se llevaban a tantas a la vez. Y esto fue posible porque en ésta parte del mundo las niñas apenas tienen valor. Y Boko Haram no quiere que las chicas sean educadas ni que tengan derechos”.
Oduah anzó un mensaje de esperanza y relató que “algunas niñas consiguieron escapar, y ahora viven y estudian en Estados Unidos”.
La periodista quiso dejar claro el mensaje de que “África no es solo sufrimiento y violencia. Ocurren cosas maravillosas todos los días, hay mujeres que se levantan cada día contra la violencia, que luchan por sus sueños, y debemos apoyarlas”.
Y para ello, es necesario “acabar con los prejuicios en Occidente sobre las mujeres africanas, todas tienen una historia apasionante, solo hay que querer conocerla”.
Reconocimiento a una atleta que hizo historia
En la categoría de “Personas” se premió a la atleta Kathrine Switzer, primera mujer en correr con dorsal el maratón de Boston, por su lucha incansable por la igualdad en el deporte desde que fuera la primera mujer en cruzar con un dorsal la línea de meta del maratón de Boston en 1967 –a pesar de que los organizadores de la carrera quisieron sacarla de la competición a empujones, una foto que ha quedado para la historia de la conquista del deporte femenino-.
Switzer no pudo asistir a la ceremonia por un asunto personal, pero dejó grabado vídeo, que pudieron ver todos los asistentes a la Conferencia, en el que agradeció la concesión del premio y aseguró que tras su gesta y después de conseguir también que los Juegos Olímpicos admitieran el maratón femenino como prueba oficial, decidió crear la Fundación 261Fearless, “que va país por país, comunidad a comunidad, llegando directamente a las mujeres para darles las herramientas necesarias para sentirse bien con ellas mismas, sin prejuicios, practicando la carrera o la caminata, en grupos de mujeres que hablan entre ellas. Gracias a esto, estamos cambiando la vida de muchas mujeres”.

““Quisiera recordar una frase que mi padre me decía siempre desde que era pequeña: cuando inicias algo, tienes que aceptar la responsabilidad de terminarlo. Cuando decidí acabar esa carrera, no sabía que 50 años después estaría recibiendo este Premio que me concedéis. Y mirando hacia el futuro, os pido, mientras os paso el testigo, que sigáis cambiando vidas en todo el mundo. Especialmente las de las mujeres”, dijo en la grabación.
El premio lo recogió en su lugar Carmen Valero, otro icono del deporte para las mujeres, tras ser dos veces consecutivas campeona del mundo de campo a través, en 1976 y 1977, y la primera atleta española en competir en unos Juegos Olímpicos, en Montreal 1976, donde disputó los 800 y los 1.500 metros. Se lo entregaron la vocal de Igualdad del Consejo General del Poder Judicial, Clara Martínez de Careaga y del defensor del Pueblo en funciones, Fernando Fernández Marugán.
El Nacho de la Mata a Albert Parés
El cuarto y último galardón, el Premio “Nacho de la Mata” fue a parar este año a Albert Parés, abogado social defensor de los derechos de la infancia y en especial de los menores no acompañados migrantes y creador de la Asociación Noves Vies, desde donde tratan de mejorar la situación de los menores inmigrantes no acompañados, que tras cumplir la mayoría de edad se ven abandonados y excluidos por la administración.
Parés recogió el premio de manos de la consejera de Estado, Amelia Valcárcel, y el fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar.
Se mostró especialmente emocionado por haber sido galardonado con un premio que lleva el nombre de Nacho de la Mata, con quien compartió amistad y trabajo, y del que aseguró haber aprendido grandes lecciones, entre ellas, que “no todos los abogados están preparados para defender a menores”.
Parés denunció que “en la actualidad, en todos los procedimientos de determinación de edad no hay presencia de abogado, y esto es muy grave”. Asimismo, pidió a los Colegios de Abogados que “los abogados de oficio estén especializados, porque estamos ejerciendo un servicio público y al igual que exigimos los mejores médicos de la sanidad pública, también hay que exigir tener a los mejores abogados en la Justicia Gratuita”.

En cuestión de menores no acompañados, “España no cumple con las resoluciones del Comité de los Derechos del Niño, a ver cuando empezamos a darnos cuenta de que los convenios internacionales están para cumplirlos” y comienzan a cambiar las cosas para que estos chavales “puedan trabajar e integrarse en la sociedad”.
“Buscar Justicia es una manera de amar. Y como dijo San Juan de la Cruz, ‘al atardecer seremos juzgados por el amor’”, concluyó.
Este año la Conferencia Anual estuvo conducida por Rubén Cobos y Cristina Cobaleda, miembros de la compañía de teatro “Yeses”, formado por reclusas del Centro Penitenciario Madrid 1 Mujeres y Premio Max de Teatro 2017, que a través de dos actuaciones al inicio y al final del acto -ambas con el tema de la igualdad de género como argumento-, dieron paso a los galardonados.


Entre los asistentes se encontraban los magistrados del Supremo, José Manuel Bandrés, José María del Riego y Antonio del Moral; el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro Miranda; Juan Carlos Campo Moreno, portavoz de Justicia del PSOE en el Congreso de los Diputados; María Jesús Moro, portavoz del Partido Popular en la Comisión de Justicia del Congreso; el secretario general del CGPJ Joaquín Vives de la Cortada; los vocales del CGPJ Álvaro Cuesta y Pilar Sepúlveda; el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Francisco Javier Vieira; el juez decano de Madrid, Antonio Viejo Llorente; el fiscal de Sala Coordinador de Menores, Javier Huete Nogueras; la fiscal adscrita a la Sala de Violencia Contra la Mujer, Teresa Peramato; la jefa de la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer, María Pilar Martín Nájera; y María Luisa Cava de Llano, ex defensora del Pueblo.
Al final del acto, que tuvo como protagonistas a las componentes del grupo “Yeses” y una acertada y humorística actuación sobre un andamio en el escenario, con la igualdad como tema central, la presidenta del Consejo General de la Abogacía, Victoria Ortega, hizo entrega de una placa de reconocimiento a la compañía, recogido por su directora, Elena Cánovas. El premio se entregó no solo por su actuación en esta Conferencia Anual, sino por la labor que llevan desarrollando durante décadas.
