«El nivel de los curriculums que hemos recibido es muy alto, lo cual nos ha agradado mucho. La calidad profesional es bienvenida en esta casa. Calculamos que, a mediados de junio, ya estará seleccionado el nuevo coordinador de comunicación».
Mediados de junio, día arriba o día abajo, es el periodo de tiempo que se ha dado la Fiscalía General del Estado, según han explicado fuentes oficiales de esta institución a Confilegal, para completar su equipo con el nuevo coordinador de comunciación.
Un puesto pensado para reforzar, de forma expresa, la información que genera la Fiscalía de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción, dos focos generadores de noticias de alto nivel de interés para los medios de comunicación.
Inicialmente presentaron sus candidaturas 134 profesionales, pero finalmente 101 pasaron el corte; 78 mujeres y 23 hombres.
Muchos de los candidatos son periodistas de tribunales; algunos con experiencia, además, en gabinetes de comunicación de la Justicia.
De acuerdo con las bases, los seleccionados tendrán que vérselas ahora ante un tribunal en el que, de forma oral, y durante 30 minutos, tendrán que explicar cómo sería su actividad caso de ser elegido y responder a las preguntas que le hagan -una prueba idéntica a la llevada a cabo entre 2003 y 2004 por los miembros de la Comisión de Comunicación del CGPJ para seleccionar a la mayor parte de los jefes de prensa de los Tribunales Superiores de Justicia-.
El puesto es de “personal laboral fuera de convenio, de coordinador área de comunicación” -contrato de interino por vacante hasta que se provea en su momento con carácter definitivo- y el sueldo que se indica en las bases de la convocatoria es de un máximo de 46.934,04 euros brutos al año, repartidos en 35.646,12 euros de salario base, 5.941,02 euros de pagas extraordinarias y un plus de productividad, que no puede superar el 15 por ciento del salario base.
La plaza ha sido convocada por el Ministerio de Justicia, y más concretamente la Subsecretaria de Justicia, Áurea Roldán, porque la Fiscalía General del Estado adolece de presupuesto propio, una reivindicación que, en los últimos meses, se ha hecho más patente por parte de las asociaciones de fiscales y del propio fiscal general del Estado.