La Unión Progresista de Fiscales (UPF) ha calificado de «oportunidad histórica» para la carrera fiscal y la Justicia el nombramiento de Dolores Delgado, como ministra de Justicia, y ahora la designación de María José Segarra, como nueva fiscal general del Estado.
Ambas son miembros destacados de la UPF y eran miembros del Consejo Fiscal, puestos electivos y representativos que obtuvieron en las elecciones que se celebraron el pasado 21 de marzo.
«Desde sus puestos pueden contribuir a alcanzar los objetivos que, de manera entusiasta, intentamos transmitir en la campaña para las elecciones al Consejo Fiscal», dicen en un comunicado hecho público.
«Por ello, saludamos la incorporación de Inés Herreros y Carlos García-Berro como nuevos Consejeros y anticipamos nuestra intención de velar, aún más si cabe, por los intereses de todos los Fiscales, de toda la Carrera Fiscal», añaden.
La UPF, que está muy satisfecha por los nombramientos, entiende que cuando Segarra comience a ser fiscal general del Estado -después de que el Consejo General del Poder Judicial emita su informe preceptivo y la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados la entreviste- «es posible que no comparta alguna de las propuestas o decisiones de su asociación».
Y subraya que es comprensible la «independencia absoluta» en el ejercicio de sus funciones, que «tanto hemos reclamado de otros Fiscales Generales respecto del Ministro de Justicia».
«Habrá de serlo también desvinculándose de cualquier adscripción asociativa», señala. «Sin embargo, no por ello dejará de estar sometida a nuestra crítica, siempre constructiva».