Los 54 jueces de instrucción de Madrid capital se han pronunciado hoy expresando su “rotundo rechazo” a la intención del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes de transformar tres de estos órganos en juzgados de Violencia sobre la Mujer, tal y como figura en un borrador de Real Decreto que ha circulado en los últimos días.
En una declaración conjunta hecha pública en este día, los magistrados advierten que esta medida, lejos de mejorar el servicio público de Justicia, lo perjudicaría gravemente.
Denuncian que eliminar tres juzgados de instrucción en funcionamiento supondría un retroceso en la calidad y en los tiempos de respuesta del sistema penal madrileño, que ya opera bajo presión pero con eficiencia.
“A pesar de la insuficiencia de medios personales y materiales y gracias al esfuerzo de todos, se presta un servicio de calidad”, subrayan.
Eliminar tres juzgados, añaden, “sólo perjudicará a las víctimas de delitos y a quienes son investigados”, especialmente en procedimientos complejos que requieren una gestión más allá de los datos estadísticos.
Los jueces reconocen la necesidad de dotar de más recursos a los juzgados de Violencia sobre la Mujer ante la inminente ampliación de competencias —incluyendo violencia sexual, trata y otras formas de violencia de género a partir del 3 de octubre—, pero insisten en que esta ampliación debe hacerse mediante la creación de nuevas plazas, “no a costa de desmontar lo que ya funciona”.
“No es asumible que los juzgados que ahora funcionan bien empiecen a funcionar mal”, advierten.
Consideran que el objetivo de eficiencia del servicio público de Justicia, recogido en la LO 1/2025 de Eficiencia del Servicio Público Justicia que entra en vigor hoy no puede alcanzarse deteriorando órganos jurisdiccionales que hoy presentan buenos resultados.
Para los jueces de instrucción de Madrid, la solución no puede pasar por desvestir un santo para vestir otro. Piden al Ministerio que reconsidere su plan y que refuerce el sistema sin debilitar sus pilares actuales.