En un entorno donde a los directivos les preocupan las ciberamenazas, el cumplimiento, la continuidad, los proveedores y ahora también la inteligencia artificial, Antonio Quevedo, CEO y fundador de Globalsuite Solutions, defendió en el «pódcast» tecnológico de Hadoqmedia, H2oh!, que la gestión del riesgo ya no puede abordarse por separado.
Muchas compañías siguen trabajando en «silos», con «una herramienta para riesgos, otra para auditoría», cuando en realidad, advirtió, «todo está conectado».
Abogado especializado en derecho tecnológico, Quevedo explicó que su salto a la tecnología respondió a una preocupación constante por «la mejora de procesos» y la eficiencia.
En su opinión, el gran cambio de los últimos años no es que existan más riesgos, sino que ahora las empresas son más conscientes de ellos: antes era «predicar en el desierto», pero hoy los consejos entienden que el cumplimiento no es solo evitar sanciones, sino «un elemento de mejora» que ayuda a tomar mejores decisiones.
Del riesgo como obligación al riesgo como estrategia
El CEO recordó que el «riesgo cero es imposible», pero que lo imprescindible es identificarlo y gestionarlo. La presión regulatoria y el aumento de incidentes en la cadena de suministro —donde «la mayor parte de los ciberataques vienen derivados» de terceros— han elevado el GRC a prioridad estratégica.
Durante el programa anunció además ellanzamiento de Global Suite Quantum, una evolución de su plataforma integral con la que asegura abrir «una nueva era en el mundo del GRC».
Con presencia internacional, la compañía compite con grandes actores globales gracias a una alta capacidad de adaptación normativa, gestionando incluso «600 o 700 normativas» en organizaciones multinacionales.
La inteligencia artificial también forma parte de esa transformación.
Según Quevedo, la IA «ha venido para quedarse», aunque matiza que «no te va a quitar el trabajo… te lo quitará alguien que sepa usarla mejor».
En su compañía ya están midiendo mejoras de productividad de «hasta un 40%», siempre, eso sí, con supervisión humana.
Su conclusión fue clara: tras el ERP y el CRM, «el siguiente gran acrónimo que ya es una realidad es el GRC», y cualquier empresa que quiera anticiparse necesitará una herramienta que le permita gobernar riesgos, cumplimiento y continuidad como un sistema vivo y conectado.