Hay momentos en que una sociedad, fatigada por el estrépito de sus propias discordias, parece recordar de súbito —como quien recobra una verdad olvidada entre los pliegues del alma— que la justicia no nació para exacerbar la contienda, sino para domesticarla.
Y es precisamente en esos instantes, raros y preciosos, cuando algunos hombres y mujeres, todavía persuadidos de que la palabra puede obrar prodigios donde la querella sólo siembra ruina, deciden levantar instituciones que restituyan al diálogo su antigua dignidad.
En la noble e histórica sede de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País —institución que, desde hace tres siglos, viene acogiendo iniciativas donde el espíritu reformador se alía con la prudencia ilustrada— se rubricó el Acta Fundacional de la Federación Española de Resolución Negociada del Conflicto, REDFEMASC.
Esta nueva Federación ha visto la luz para ayudar a aplicar la Ley Orgánica 1/2025, en línea con los principios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 en todo el territorio español.
Sin embargo, su función no se va a limitar solo a cumplir la ley. También busca coordinar, representar, promover y defender los intereses de las entidades que trabajan en mediación, coordinación de parentalidad y otros Métodos Adecuados de Solución de Controversias (MASC) de toda España.
En otras palabras, pretende crear una comunidad que reúna a profesionales y organizaciones dedicadas a la mediación y al acuerdo, para fortalecer su trabajo y extenderlo por todo el territorio español.
«E PLURIBUS UNUM»
«E pluribus unum», «de muchos uno» sería la traducción de esta conocida frase que podría ser su lema. O la unión hace la fuerza.

Según su acta fundacional, REDFEMASC se propone trabajar activamente en la promoción de la mediación, la coordinación de parentalidad y los MASC, fomentando la formación especializada, fortaleciendo la interlocución con las administraciones públicas, promoviendo estándares de calidad y defendiendo los intereses de los profesionales y entidades que operan en este ámbito.
Además de buscar de subvenciones europeas y nacionales en nombre de sus asociados para hacer una realidad los MASC.
Como socios fundadores suscribieron el consiguiente acta Alejandro Asensio, letrado de la Administracion de Justicia, presidente de la Asociación Profesional de Letrados de la Administración de Justicia (PROLAJ), que asume la presidencia de REDFEMASC, Rocío Sempere, presidenta de la Asociación Madrileña de Mediación (AMM), que asume la responsabilidad de la Vicepresidencia Primera; David Naranjo, vicepresidente de AMM y vicepresidente segundo de este nuevo ente que nace, Sonia Bengoa, procuradora y tesorera de AMM –y aquí vocal– y Juan Ramón Sierra, secretario general.
También Amelia Medina Cuadros, presidenta de Mediato Legal y vicepresidenta Tercera de la Federación además de asociada de AMM, los procuradores Noel Dorremochea Guiot, vicepresidente cuarto, María Luisa Montero y Soledad Castañeda, impulsora de Conciliapro, vocales, y Gabriel María de Diego Quevedo, decano emérito del Colegio de Procuradores de Madrid.
Como testigos, asistieron Marina Parra, directora general de Trabajo de la Comunidad Autónoma de Madrid, y gerente del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo; Eva García, directora de la Oficina de Mediación del Ayuntamiento de Madrid; y María José García-Pedreño, vocal de la comisión de mediación del Consejo de Graduados Sociales,