El Consejo General de Procuradores de España (CGPE) entregará el próximo 20 de octubre su Premio Convivencia y Tolerancia al presidente de la Audiencia Nacional, Juan Manuel Fernández, en reconocimiento a la trayectoria de este órgano judicial y a su contribución a la defensa del Estado de Derecho durante las últimas cinco décadas.
«No se está premiando al presidente ni a sus presidentes, se está premiando la labor que hace la Audiencia Nacional», ha explicado hoy Alberto García Barrenechea, presidente del CGPE, durante un encuentro con periodistas en el que ha contado los motivos que han llevado a la institución colegial a conceder el galardón a uno de los tribunales más relevantes del sistema judicial español.
La distinción se adelanta a la celebración del 50 aniversario de este órgano judicial, que tendrá lugar en enero de 2027.
La ceremonia se celebrará el martes 20 de octubre, a las 19.00 horas, en el Ateneo de Madrid. A la misa han sido invitados quienes anteriormente ocuparon la presidencia de este órgano judicial.
Su creador fue el desaparecido magistrado del Tribunal Constitucional y del Supremo, Rafael de Mendizábal, quien una vez definió a la Audiencia Nacional como el «portaaviones de la justicia» en contraposición con el Supremo, al que describió como «barco almirante».
García Barrenechea ha destacado la importancia de este tribunal en la investigación y enjuiciamiento de procedimientos relacionados con el terrorismo, el narcotráfico, la delincuencia organizada y otros asuntos de especial complejidad jurídica y repercusión social.
SU PAPEL EN LA LUCHA CONTRA EL TERRORISMO
Uno de los aspectos sobre los que más ha insistido García Barrenechea ha sido la actuación de la Audiencia Nacional frente al terrorismo, especialmente durante los años en los que ETA representaba una de las principales amenazas para la convivencia democrática.
El presidente del CGPE ha recordado las dificultades que tuvieron que afrontar numerosos jueces y magistrados destinados en este órgano judicial, algunos de los cuales necesitaron protección policial durante largos periodos por las amenazas recibidas.
«Donde más me inspiro en todo lo que es la Audiencia Nacional es en la parte de terrorismo», ha señalado.
Y ha añadido una reflexión especialmente significativa sobre los motivos que justifican el reconocimiento.
«Solo por haber concentrado todos los delitos de terrorismo, la Audiencia Nacional, ya solo por eso, en mi opinión personal, merecería el premio que le vamos a dar».
García Barrenechea considera que esta dimensión histórica merece una atención particular, especialmente cuando han transcurrido 15 años desde que ETA anunció el cese definitivo de su actividad armada.
Pero el reconocimiento no se limita a los procedimientos relacionados con el terrorismo.
También comprende la intervención de la Audiencia Nacional en investigaciones sobre narcotráfico, delincuencia económica y organizada y causas de gran repercusión pública, muchas de ellas con ramificaciones internacionales.

CINCO DÉCADAS DE HISTORIA JUDICIAL
La Audiencia Nacional fue creada mediante el Real Decreto-ley 1/1977, de 4 de enero, en pleno proceso de transición hacia la democracia.
Su constitución respondió a la necesidad de disponer de un órgano judicial con competencia en todo el territorio nacional para conocer de determinados delitos y procedimientos que, por su naturaleza o extensión territorial, excedían el ámbito de actuación de los tribunales provinciales.
Desde entonces, sus competencias han evolucionado hasta convertirse en una institución judicial de referencia en asuntos especialmente relevantes de los órdenes penal, contencioso-administrativo y social.
Aunque su actividad penal es la que alcanza mayor repercusión mediática, su jurisdicción también comprende litigios relacionados con decisiones de la Administración General del Estado y determinados conflictos laborales de ámbito supraautonómico.
García Barrenechea ha destacado la trascendencia de los asuntos que llegan a este tribunal.
«Todos los días hay alguna noticia de la Audiencia Nacional», ha señalado, para destacar que sus decisiones tienen frecuentemente consecuencias en la vida política y económica española.
UN RECONOCIMIENTO A LOS VALORES DEMOCRÁTICOS
El Premio Convivencia y Tolerancia constituye uno de los reconocimientos institucionales que concede anualmente el Consejo General de Procuradores de España.
Su finalidad es distinguir a personas y organizaciones que hayan contribuido a la defensa de los derechos fundamentales, la convivencia y los valores democráticos.
En esta edición, el CGPE ha querido vincular estos principios con el trabajo desarrollado por la Audiencia Nacional.
«La Audiencia Nacional no deja de ser, a día de hoy, uno de los pilares judiciales que hay en España», ha manifestado García Barrenechea.
La ceremonia servirá para homenajear a varias generaciones de profesionales de la Justicia que han prestado servicio en la Audiencia Nacional desde su creación en 1977, reconociendo su contribución a la convivencia democrática española.