La IA puede informar sobre hechos, pero reproducir de forma reconocible artículos periodísticos puede vulnerar los derechos de sus editores, según las conclusiones no vinculantes del abogado general del TJUE.

Google Gemini llega al TJUE: la IA puede contar los hechos, pero no reproducir los artículos de prensa

4 / 11 / 2026 05:44

La inteligencia artificial puede contar los hechos que aparecen en una noticia, pero utilizar el contenido de un artículo hasta el punto de que el lector ya no necesite acudir al medio que lo publicó puede vulnerar los derechos de su editor.

Esa es la distinción que ha planteado el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Maciej Szpunar, en sus conclusiones presentadas este martes, 3 de noviembre.

Su pronunciamiento corresponde al asunto C-250/25, Like Company contra Google Ireland, el primer procedimiento relacionado con la inteligencia artificial generativa que llega al Tribunal de Justicia.

En él se plantea una cuestión que afecta directamente al modelo de negocio de los medios de comunicación: hasta dónde pueden llegar los chatbots cuando utilizan artículos periodísticos disponibles en internet para elaborar sus respuestas.

Szpunar sostiene que la recuperación y reutilización de publicaciones de prensa por sistemas como Google Gemini puede vulnerar los derechos de las empresas editoras en determinadas circunstancias.

También contempla la responsabilidad de los proveedores de estas herramientas cuando las conductas infractoras sean inherentes a su modelo de negocio o cuando no hayan establecido medidas eficaces para evitarlas.

Sus conclusiones no son vinculantes. Los jueces del TJUE deberán deliberar y dictar sentencia posteriormente.

El origen del conflicto: una editora húngara demanda a Google

El litigio comenzó en Hungría.

Like Company, una empresa que explota varios portales de información en internet, demandó a Google Ireland ante el Tribunal General del Extrarradio de Budapest.

La compañía sostiene que Google utilizó artículos publicados en sus medios para entrenar los modelos de lenguaje de gran tamaño de Gemini y que posteriormente reprodujo y puso sus contenidos a disposición de los usuarios a través del chatbot.

Según la demanda, estas reproducciones se produjeron en varias ocasiones entre el 13 de junio de 2023 y el 31 de mayo de 2024.

La empresa invoca los derechos que la legislación europea reconoce a los editores de prensa sobre la utilización en línea de sus publicaciones.

Concretamente, la protección recogida en el artículo 15 de la Directiva (UE) 2019/790, sobre los derechos de autor y derechos afines en el mercado único digital.

Ante las dudas sobre cómo aplicar esta normativa a la inteligencia artificial generativa, el tribunal húngaro suspendió el procedimiento y planteó cuatro cuestiones prejudiciales al TJUE.

Dos se refieren al entrenamiento de los sistemas de inteligencia artificial mediante contenidos protegidos.

Las otras dos abordan un problema diferente: qué sucede cuando el chatbot utiliza artículos periodísticos para construir las respuestas que proporciona a los usuarios.

Esta última cuestión constituye el núcleo de las conclusiones de Szpunar.

Una cosa es contar los hechos y otra reproducir la noticia

El abogado general establece una distinción fundamental.

Los derechos de los editores de prensa no les conceden la propiedad exclusiva de los hechos sobre los que informan. Lo que protegen es la forma concreta en que esos hechos se presentan en sus publicaciones.

La diferencia tiene consecuencias jurídicas.

Una herramienta de inteligencia artificial puede elaborar una respuesta sobre un acontecimiento utilizando los hechos publicados por distintos medios.

Pero la situación cambia cuando recupera un artículo determinado y reproduce su contenido de manera reconocible, hasta el extremo de que el usuario puede obtener la información sin necesidad de acceder a la publicación original.

Para Szpunar, la protección europea de los editores pretende salvaguardar la inversión necesaria para elaborar sus publicaciones, no concederles el monopolio sobre los acontecimientos que relatan.

Por eso, considera que debe examinarse cómo accede el chatbot al contenido y qué utilización realiza posteriormente.

En particular, señala dos elementos relevantes.

El primero es si la herramienta ha accedido ilícitamente a una publicación, por ejemplo, eludiendo medidas tecnológicas destinadas a restringir su acceso o extracción, como una barrera de pago.

El segundo es si la respuesta reproduce de forma reconocible la expresión del artículo original, en lugar de limitarse a comunicar los hechos que contiene.

El abogado general entiende que el derecho de puesta a disposición del público puede resultar vulnerado cuando esa reproducción reconocible de los contenidos periodísticos se produce de manera sistemática en las respuestas del chatbot.

El abogado general del TJUE considera que Airbnb no puede ser regulado como agente inmobiliario
Maciej Szpunar, abogado general del TJUE por Polonia, autor de las conclusiones de este caso.

La importancia de la recuperación de noticias en tiempo real

Una de las particularidades del procedimiento es la tecnología que utiliza Google Gemini.

El sistema emplea modelos de lenguaje de gran tamaño, conocidos por sus siglas inglesas LLM, entrenados mediante el tratamiento automatizado de grandes cantidades de texto.

Pero también puede recurrir a una tecnología denominada Retrieval-Augmented Generation (RAG), o generación aumentada por recuperación.

Su funcionamiento permite que el chatbot busque información disponible en internet en tiempo real y la utilice para elaborar respuestas más precisas y actualizadas.

Así puede contestar preguntas sobre noticias recientes, acontecimientos políticos, decisiones judiciales o cualquier otro asunto de actualidad.

Para hacerlo, puede recuperar artículos publicados en páginas web de medios de comunicación.

Es precisamente esta utilización posterior de los contenidos, distinta del entrenamiento inicial del modelo, la que Szpunar considera relevante para resolver el litigio.

El entrenamiento de la IA plantea un problema jurídico diferente

Las conclusiones también abordan la utilización de obras protegidas para entrenar sistemas de inteligencia artificial.

En este punto, el abogado general propone al TJUE declarar inadmisibles las dos cuestiones prejudiciales planteadas por el tribunal húngaro.

La razón es que no existen pruebas de que los artículos de Like Company se utilizaran para entrenar los modelos de lenguaje de Gemini.

Además, considera que el entrenamiento de estos modelos no constituye, por sí mismo, una modalidad de utilización en línea de publicaciones de prensa comprendida en el derecho específico invocado por la empresa demandante.

Por ello, entiende que las preguntas formuladas sobre esa cuestión tienen carácter hipotético.

No obstante, Szpunar añade una consideración jurídica de interés.

A su juicio, la utilización de obras y otros contenidos protegidos para entrenar modelos de lenguaje está permitida, por regla general, por la excepción de minería de textos y datos prevista en el Derecho de la Unión Europea.

Esta excepción se encuentra regulada en el artículo 4 de la Directiva 2019/790.

Se trata, sin embargo, de una consideración complementaria del abogado general, no de una sentencia que resuelva definitivamente los límites jurídicos del entrenamiento de la inteligencia artificial.

Las empresas que ofrecen chatbots también pueden ser responsables

Otro de los aspectos relevantes de las conclusiones afecta a la atribución de responsabilidad.

Szpunar plantea que el proveedor de un chatbot puede responder por los eventuales actos de utilización de publicaciones periodísticas que vulneren los derechos de sus editores.

Identifica dos circunstancias especialmente relevantes.

La primera, que esas actuaciones formen parte del propio modelo de negocio del proveedor.

La segunda, que la empresa no haya adoptado medidas adecuadas para impedir las conductas infractoras de una manera creíble y eficaz.

Con este planteamiento, el abogado general introduce en el debate jurídico no solo lo que hace el sistema de inteligencia artificial, sino también la responsabilidad de la compañía que lo desarrolla y ofrece al público.

No significa que Google haya sido declarada responsable en este procedimiento.

Corresponderá al TJUE pronunciarse sobre la interpretación del Derecho europeo y, posteriormente, al tribunal húngaro resolver el litigio concreto conforme a los criterios establecidos.

Una cuestión decisiva para el futuro de los medios de comunicación

El asunto Like Company enfrenta dos realidades que conviven en internet.

Por un lado, los medios de comunicación producen información, elaboran artículos y realizan las inversiones necesarias para poner sus contenidos a disposición del público.

Por otro, las herramientas de inteligencia artificial pueden recuperar esos contenidos y proporcionar directamente a los usuarios respuestas sobre los asuntos que les interesan.

El conflicto jurídico aparece cuando esa segunda actividad puede sustituir el acceso a la publicación original mediante la reutilización de su contenido protegido.

La cuestión que deberá resolver el TJUE es dónde termina la utilización legítima de los hechos publicados y dónde comienza la explotación de la expresión periodística protegida por la legislación europea.

La respuesta tendrá especial interés para las editoras de prensa y los proveedores de inteligencia artificial generativa.

Por ahora, Szpunar ha marcado una distinción: la información sobre los hechos puede circular libremente, pero esa libertad no elimina la protección jurídica de la forma en que los medios elaboran y presentan sus noticias.

La última palabra corresponde a los jueces del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Noticias relacionadas:

La IA inventa las sentencias, pero la multa la paga el abogado: sanciones de hasta 1.800 euros por jurisprudencia falsa

La IA como pasante de lujo: el abogado y exmagistrado Jorge Carrera enseña a preparar un caso completo en dos tardes, gratis

Opinión | «Burnout» e Inteligencia Artificial: el costo invisible de la eficiencia

Las acusaciones recurren la amnistía de los doce CDR y exigen un examen individual de cada conducta

Juan Carlos Campo, Premio Excelencia en la Justicia por la CEJ colombiana junto a Luigi Ferrajoli

Net Craman reúne en Barcelona a 35 despachos para debatir el futuro de la abogacía

Lo último en Tribunales

pañales para adultos

El Servicio Navarro de Salud demanda a las empresas que inflaron durante 17 años el precio de los pañales para adultos: pide 25 millones €

Empleada cuidando a su padre

El Supremo blinda los cinco días de permiso por la operación de un familiar… mientras siga de baja

foto_color_editada

¿Puede una entrada de fútbol acabar en delito? Lo que dice el Supremo tras la muerte de Jesús de Miguel

Beatriz Biedma

Beatriz Biedma denuncia ante Pedraz una operación concertada para «destruir» el caso David Sánchez

García Ortiz

El Supremo obliga a García Ortiz a «pagar la cuenta»: 40.000 euros por su juicio