Lucía Bultó, sobrina de José María Bultó Marqués, miembro de la burguesía catalana y empresario de la industria textil, recriminó, en diciembre de 2015, al conocido presentador de TV-3, Xavier Graset, que presentara a Carles Sastre, como un «preso político» y gran reserva del independentismo.
Sastre -en la órbita de la CUP- es hoy líder de la Intersindical CSC, sindicato que promueve la huelga general ilegal en Cataluña para el próximo 8 de noviembre, para paralizar la economía catalana por el encarcelamiento de los presidentes de ANC y Ómnium Cultural, por un supuesto delito de sedición, y del exvicepresidente de la Generalitat y 7 exconsejeros por los supuestos delitos de rebelión, sedición y malversación de fondos públicos.
«Cuando Xavier Grasset habla de la muerte de José María Bultó –escribió Lucía Bultó a Público– olvida maliciosamente decir que José María Bultó no murió de un ataque al corazón, ni de un cáncer sino porque su entrevistado, Carles Sastre, entró en casa del señor Bultó mientras comía con su familia y, a punta de pistola, le adosó una bomba al pecho, bajo amenaza de hacerla estallar si José María Bultó no pagaba 500 millones de pesetas. Horas después, la bomba estallaba, despedazando en mil partes el cuerpo de Bultó».
«Carles Sastre fue condenado por este asesinato y por él no ha pagado ni la mitad de su condena», añadía Lucía Bultó.
«Señor Grasset, infórmese bien, por favor y si ya lo está, defínase como defensor del terrorismo en su estado puro», concluía.
El atentado contra Bultó, en 1977, fue realizado por el grupo terrorista Exèrcit Popular Català (ÈPOCA), del que formaba parte Sastre, y del mismo surgió después Terra Lliure. Cumplió condena por pertenencia a banda armada y tenencia ilícita de armas y vio la libertad en 2013.