El ex ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, aseguraba este miércoles que hemos llegado a la actual situación en Cataluña debido a la osadía política y al abuso de la tolerancia por parte del Govern. Se han saltado, ha dicho, “todas las líneas rojas” y no se han detenido ni ante la Constitución ni ante las sentencias del Tribunal Supremo.
También ha reclamado que se apoye sin fisuras al Gobierno de Rajoy para solventar la llamada “cuestión catalana” que afecta al país en su totalidad.
Sus declaraciones se efectuaron en un evento organizado por el despacho anglosajón Herbert Smith Freehills en la capital de España, del que desde hace unos meses pertenece a su Consejo Asesor, al que acudieron miembros de la firma y destacados empresarios, ávidos de conocer la visión de este político de la situación de Cataluña.
Piqué analizó la situación actual de ruptura institucional planteada por los sectores independentistas de Cataluña y la respuesta dada por el Estado.
Para el exdirigente popular y miembro “el desafío independentista es uno de los momentos más graves que ha vivido nuestro país en las últimas décadas” y por ello ha llamado al “esfuerzo conjunto” para que “entre todos ayudemos a recuperar el sosiego y la normalidad y a reparar los daños causados por un proceso que no llevaba a ninguna parte”.
En su intervención subrayó que aunque políticamente se ha derrotado al independentismo en su concepto actual, sigue habiendo un “problema de fondo” que debemos atender, ya que hay muchos ciudadanos catalanes que continúan sintiéndose independentistas.
Así, “o conseguimos transmitir a la ciudadanía catalana que España es un proyecto ilusionante y común, que anda en la senda del bienestar y progreso, y que es la única garantía de seguir en el proyecto europeo, o el problema persistirá”.
Apoyar al Gobierno sin fisuras
También hizo alusión a que el problema de Cataluña no reside sólo en los ciudadanos catalanes, sino que “también se trata del futuro de España y sólo en el conjunto de los españoles está el derecho a decidir”.
Por ello, pide “apoyar sin fisuras al Gobierno” al que ha otorgado el acierto de abordar el problema con pleno consenso de PSOE y Ciudadanos.
Además, ha asegurado que “no hay una doble legalidad ni la va a haber”.
A este respecto ha defendido que “sólo hay una, y esa es la Constitución Española, y si alguien pretende que haya una legalidad alternativa sencillamente está fuera de la ley”.
Las personas físicas y las personas jurídicas “deben adecuarse a la normativa española”.
La educación ha propiciado el auge del independentismo
En otro momento de su intervención, Piqué se refirió también a las «poderosas palancas” que han hecho posible la construcción de un discurso de la independencia, siendo la principal la Educación.
Igualmente ha lamentado que, con todo este proceso, “ya hemos sucumbido a costes muy graves que serán difícilmente reparables”.
A este respecto, destacó que los más importantes se refieren al “desgarro profundo dentro de la sociedad catalana” o que «ha habido un coste para el conjunto de la sociedad española» que, en su opinión, “ha demostrado la madurez propia de una sociedad tolerante acostumbrada a una democracia que está absolutamente priorizada por la mayoría”.
En relación a los costes constitucionales
Al mismo tiempo, Piqué pudo profundizar en la perversión de las instituciones del autogobierno de Cataluña, sobre todo del Parlament, que ha actuado “al servicio de un proyecto político divisivo, olvidando que se debe a la labor legislativa y a la representación de los ciudadanos”.
Con todo, el exministro ha asegurado que el desafío independentista está abocado al fracaso en tanto que “no cuenta con una mayoría social suficiente y consistente en el tiempo”, recordando que los independentistas no ostentan la mayoría en Cataluña.
Asimismo, ha señalado que “también la falta de conocimiento de lo que es un Estado de Derecho y de la ley democrática están en la base del fracaso”.