Malestar, perplejidad y sorpresa. Esas fueron las tres sensaciones de la mayor parte de las 4 asociaciones de jueces y 3 de fiscales ante la ausencia de invitación a las tomas de posesión del nuevo secretario de Estado de Justicia y cuatro altos cargos más del Ministerio de Justicia, que tuvieron lugar el pasado jueves, 29 de junio, en el Palacio de Parcent, en la madrileña calle de San Bernardo.
Y más cuando las 7 tienen que sentarse a la mesa de negociación con la ministra de Justicia, Dolores Delgado, el próximo 23 de julio.
«No podemos entender qué es lo que ha pasado. No queremos creer que no se nos haya invitado aposta porque eso implicaría ‘dolo’. Lo más lógico es pensar que en ese maremagnum de desorganización, tras un aterrizaje tan inesperado como este, pues se les haya pasado nuestros nombres», explicaron, en la misma línea, fuentes de ambas asociaciones. «No nos ha sentado muy bien y nos ha causado sorpresa, y esperamos que no vuelva a repetirse», remacharon.
Entre los altos cargos que tomaron posesión de sus nuevos puestos se encontraba Borja Sastre, su nuevo director de Gabinete, quien durante los seis años pasados ha sido asesor técnico en el Parlamento Europeo.
Delgado tiene una nueva oportunidad para «redimirse»: la toma de posesión del nuevo secretario general, Antonio Viejo, hasta hace unos días juez decano de Madrid, de la nueva abogada general del Estado, Consuelo Castro, y del máximo responsable de la recién creada Dirección General de Memoria Histórica, Fernando Martínez López; los tres fueron nombrados en el Consejo de Ministros del pasado viernes.
Las asociaciones cuentan con que Sastre se ocupe de dar las indicaciones oportunas para que, en esta ocasión, al Ministerio no se les pase por alto el invitarles en tiempo y forma.