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Fallece por coronavirus, Alberto de Elzaburu, presidente del despacho Elzaburu; tenía 92 años

Alberto de Elzaburu murió el pasado viernes en Madrid. Foto: Elzaburu.
| | Actualizado: 14/04/2020 20:08

Murió el pasado viernes en Madrid por coronavirus. Tenía 92 años de edad. Era el presidente de la firma de abogados Elzaburu SLP, una de las más tradicionales, con una antigüedad de 155 años.

Alberto de Elzaburu fue uno de los grandes expertos en la defensa de los derechos de propiedad industrial e intelectual.

Sucedió a su padre en la firma que habían fundado sus antepasados en 1865 y fue el artífice de profesionalizar el despacho y hacer de él un referente mundial en todo lo relacionado con la protección de activos intangibles.

Su talante abierto y su dominio de varios idiomas le procuraron un merecido reconocimiento internacional en el mundo de la propiedad industrial, en el que fue impulsor y activo participante en muchas de las principales asociaciones y organismos que han sido decisivos en la construcción del Derecho de Marcas y de la Propiedad Industrial.

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Ha sido miembro de Consejo Español del Instituto Europeo de Patentes, de los Consejos del Instituto de Ética y Derecho Industrial, vicepresidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Industrial, miembro del Panel de Arbitraje y Mediación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y presidente de la Federación Internacional de Abogados de la Propiedad Intelectual.  

Alberto de Elzaburu tuvo una activa participación en la creación de instrumentos internacionales de protección, como la  patente europea o la marca y el diseño comunitarios. Siempre fue un convencido defensor y promotor de la innovación en la actividad profesional.

Fruto de esta visión, la firma que presidía ha ido evolucionando desde su actividad de registro y protección de marcas para transformarse en una firma especializada en la protección y puesta en valor de todo tipo de activos intangibles, con una alta especialización en las nuevas tecnologías, e-commerce, entretenimiento, ciberseguridad, dominios, protección de datos, secretos empresariales, etc.

En 1997 se le otorgó la Cruz Distinguida de primera clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort y en 2001 el Rey Juan Carlos I le condecoró con la  Gran Cruz de Isabel la Católica, en presencia de la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre y del Premio Nobel Camilo, José Cela Alberto.

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En esta acto volvió a afirmar que las dos pasiones de su vida habían sido su mujer, Lula, y la firma Elzaburu, en la que ha sabido crear un gran equipo de profesionales que sabrán hacer crecer su legado.

Su vocación de servicio a la sociedad le llevó a crear una fundación que lleva su nombre, desde la que se apoya y se promueve la innovación y la investigación científica y académica y se propone una visión europeísta de la propiedad industrial e intelectual, y de los lazos con Iberoamérica dentro de los valores del humanismo cristiano.

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