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Mediador de emprendimiento: una apuesta de Aragón por los mecanismos de prevención y solución extrajudicial de conflictos

Katia Fach Gómez
Mediador de emprendimiento: una apuesta de Aragón por los mecanismos de prevención y solución extrajudicial de conflictos
El mediador del emprendimiento, explica la columnista, Katia Fach, es una figura que no cuenta con precedentes ni en el ordenamiento jurídico estatal ni en los autonómicos.
12/12/2021 06:47
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Actualizado: 11/12/2021 23:52
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La Comunidad Autónoma de Aragón ha implementado un proyecto legislativo y formativo que pone el foco en la prevención y en la solución extrajudicial de los conflictos que pueden surgir en el marco del emprendimiento.

El objetivo último de esta iniciativa, que complementa a otras herramientas preexistentes de gestión y facilitación empresarial, es prolongar la supervivencia e impulsar la escalabilidad de las iniciativas empresariales aragonesas y, por ende, españolas.

La creación de la figura del mediador de emprendimiento es una nueva manifestación de que el tejido empresarial de nuestro país necesita el apoyo especializado y flexible que ofrecen los Métodos Alternativos de Solución de Conflictos (MASC), certeramente denominados también Mecanismos Adecuados de Solución de Conflictos.

Diversos estudios recientes muestran que las empresas españolas presentan unos indicadores de mortandad claramente mejorables.

Así, el Marco Estratégico en Política de Pyme 2030, refleja como la supervivencia de las empresas españolas es menor conforme se reduce el número de empleados y, en este sentido, son las microempresas las que tienen tasas de supervivencia más bajas.

En España, el 40,3% de los autónomos y autoempleados cierran durante los primeros tres años de actividad económica.[1]

Partiendo de estadísticas como la citada, en el ecosistema empresarial español también se ha constatado que con frecuencia que el fracaso de los proyectos no es consecuencia de fallos de tipo económico-estratégico (inexistencia de una verdadera oportunidad de mercado, un planteamiento equivocado del modelo de negocio o un producto obsoleto o innecesario, etc.); sino que, por el contrario, son fracasos imputables a factores de naturaleza humana (una mala configuración inicial del equipo promotor o una escasa definición y concreción de las relaciones entre los socios, una degeneración de la relación profesional y humana entre ellos, la ingobernabilidad sobrevenida de la empresa al incorporarse nuevos socios industriales, tecnológicos o financieros, etc.).

Teniendo en cuenta esta problemática recién apuntada, el legislador aragonés ha decidido atacar las causas que ocasionan la menor supervivencia del emprendimiento, considerando que suponen un lastre para el desarrollo económico y reducen la competitividad de nuestro país.

En este sentido, una de las nuevas herramientas perfiladas en el contexto de la Comunidad Autónoma Aragonesa para reducir la mortandad empresarial es la creación de la  innovadora figura del mediador de emprendimiento.

UNA FIGURA SIN PRECEDENTES

El origen, características generales y beneficios aportados por el mediador de emprendimiento, figura que no cuenta con precedentes ni en el ordenamiento jurídico estatal ni en los autonómicos, merece ser brevemente expuesto a continuación.

El artículo 28.d) de la Ley 7/2019, de 29 de marzo, de apoyo y fomento del emprendimiento y del trabajo autónomo en Aragón proclama que: “La Administración de la Comunidad Autónoma, a través, fundamentalmente, del Instituto Aragonés de Fomento y de la colaboración público-privada, prestará a los emprendedores, a lo largo del proceso para iniciar una actividad emprendedora, servicios de asesoramiento, a través, entre otras, de las siguientes figuras: d) Mediador de emprendimiento, especializado en la consecución de acuerdos para facilitar, continuar o finalizar la actividad emprendedora”. 

Las funciones y características principales del mediador de emprendimiento aparecen desarrolladas en el artículo 29 de la precitada  Ley aragonesa:

“1. Se crea la figura del mediador de emprendimiento, especializado en trabajo autónomo y apoyo a los emprendedores.

«2. El mediador de emprendimiento actuará como facilitador, ofreciendo soluciones prácticas, efectivas y rentables, en distintos ámbitos en los que pueda resultar oportuna la mediación para el emprendedor, como puede ser la mediación financiera, mediación para conseguir inversores, mediación en el proceso de transferencia de propiedad o de negocios, o incluso mediación en conflictos mercantiles que no tengan naturaleza concursal. La mediación de emprendimiento implica la intervención de un profesional neutral que facilita las relaciones entre los promotores del proyecto o las relaciones de comunicación y negociación con otros agentes externos en procesos de inversión, de financiación, de adquisición o venta, de fusión o de finalización de la actividad.

«3. El mediador deberá contar con formación y acreditación previa por parte del Gobierno de Aragón, instrumentada a través de las entidades públicas con competencias y actividad en esta materia. Asimismo, deberá estar inscrito en el Registro de Mediadores de Emprendimiento que se cree al efecto y que quedará adscrito al Instituto Aragonés de Fomento.

«4. El Instituto Aragonés de Fomento es el órgano competente para proceder al nombramiento, selección, supervisión y financiación de la actividad desarrollada por el mediador de emprendimiento en el ámbito de sus competencias”. [2]

UN DECRETO DEL GOBIERNO DE ARAGÓN DEFINE LA FIGURA DEL MEDIADOR DE EMPRENDIMIENTO

Los perfiles de la figura del mediador de emprendimiento en Aragón han terminado de concretarse muy recientemente, a través del Decreto 71/2021, de 2 de junio, del Gobierno de Aragón, por el que se aprueba el Reglamento regulador del mediador de emprendimiento y por el que asimismo se crea el Registro Público de Mediadores de Emprendimiento.[3]

En definitiva, esta figura propia del ordenamiento jurídico aragonés se estructura en torno a una persona especializada en potenciar la consecución de acuerdos que impulsen, faciliten, continúen o finalicen de forma óptima la actividad emprendedora.

Esto es, la figura de mediador de emprendimiento coadyuva a incidir positivamente en aspectos jurídico-económicos tan relevantes para la vida de la empresa como los pactos societarios, el desarrollo organizacional de la empresa, su financiación y las posibles opciones de sucesión.  

En este proceso legislativo, que ha permitido crear formalmente la nueva figura del mediador de emprendimiento aragonés, han participado los principales agentes del ecosistema empresarial y emprendedor de la Comunidad (organizaciones empresariales como CEOE Aragón y Cepyme Aragón, las Cámaras de Comercio e Industria de Aragón, las organizaciones más representativas de trabajadores autónomos en Aragón como UPTA Aragón y ATA Aragón, etc.).

En la faceta formativa que también lleva aparejada este proyecto, han participado la Universidad de Zaragoza a través de su Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación (OTRI) así como las Cámaras de Comercio e Industria de Aragón.

PRIMERA GENERACIÓN DE MEDIADORES DE EMPRENDIMIENTO

Centrando la atención en el ámbito formativo en mediación de emprendimiento, entre los meses de septiembre y noviembre de 2021 se ha impartido en Zaragoza la primera edición del curso de formación para Mediadores de Emprendimiento.

El programa de dicho curso ha ofrecido un total de 160 horas de formación teórico y práctica de alto nivel en materia de mediación civil, mercantil y de emprendimiento.

En este curso, cuya implementación ha contado con el apoyo económico del Instituto Aragonés de Fomento (IAF), se ofertaron treinta plazas que se cubrieron en escasas horas, lo cual muestra el intéres que este tema despierta para muy diversos profesionales.

Los 30 alumnos participantes, profesionales con probada experiencia laboral en su respectivos campos de especialización (derecho, empresariales, económicas, trabajo social, psicología, etc.), han  cursado un ambicioso programa de especialización compuesto por 28 temas interdisciplinares[4]

El curso, que he tenido el placer de dirigir, ha sido impartido  por una veintena de profesionales de reconocido prestigio, nacionales y extranjeros, todos ellos altamente especializados en las diversas materias y «soft skills» que confluyen en la mediación civil, mercantil y de emprendimiento. Esta docencia se ha vehiculado a través de metodologías dinámicas y participativas, reduciendo al máximo el enfoque teórico y “magistral” de sus sesiones.

La superación del citado curso, aparte de cumplir con los requisitos exigidos por la normativa española para tramitar la inscripción en el Registro de Mediadores del Ministerio de Justicia español, era igualmente uno de los requisitos establecidos en la legislación aragonesa para solicitar la incorporación al Registro Público de Mediadores de Emprendimiento de Aragón.

Por ello, los alumnos de esta primera promoción en materia de mediación en emprendimiento que en los próximos meses sean admitidos en el Registro pasarán a conformar la primera generación de mediadores de emprendimiento de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Para el año 2022, con el Registro Público de Mediadores de Emprendimiento de Aragónya en funcionamiento, la administración autonómica cuenta con una partida económica que permitirá cubrir los costes derivados de las labores de los mediadores de emprendimiento.

De esta forma, los empresarios podrán beneficiarse de este nuevo servicio sin que este lleve aparejado coste alguno para los emprendedores aragoneses.

El proyecto legislativo-educativo que se acaba de relatar en este artículo recibió un galardón en el mes de noviembre de 2021, sido premiado por la Asociación Madrileña de Mediadores como “el mejor proyecto nacional de difusión de la mediación”.[5]

Este grato reconocimiento trasluce la favorable sensibilidad del colectivo de mediadores españoles hacia las iniciativas del poder ejecutivo que fomentan el desarrollo de la mediación.

Es importante subrayar que en España nos hallamos en un momento de crucial relevancia por lo que a los MASC se refiere. La evolución que en sede legislativa vaya a tener en los próximos meses el Anteproyecto de Ley de Medidas de Eficiencia Procesal del Servicio Público de Justicia podría traer consigo el tal ansiado espaldarazo a mecanismos no jurisdiccionales como la mediación.


[1] Marco Estratégico en Política de Pyme 2030.

https://plataformapyme.es/sitecollectiondocuments/estrategiapyme/marco_estategico_politica_pyme_2030.pdf

[2] Ley 7/2019, de 29 de marzo, de apoyo y fomento del emprendimiento y del trabajo autónomo en Aragón. «BOE» núm. 125, de 25 de mayo de 2019, páginas 55834 a 55864.

[3] BOA Num. 127 de 15 de junio de 2021.

[4] Información oficial sobre el curso en web de IAF: https://www.emprenderenaragon.es/inscripcion-formacion/index.php?curso=1098

[5] https://www.ammediadores.es/nueva/gala-y-ganadores-premios-ammi-2021/

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