La undécima edición de la Cumbre de Mujeres Juristas culminó ayer, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer con un llamamiento a la acción para prevenir cualquier retroceso en los logros alcanzados en la igualdad de género. El evento destacó la importancia de permanecer vigilantes frente a posibles regresiones.
En las conclusiones del encuentro, al que han asistido más de 300 profesionales, se ha planteado una nueva agenda para cerrar la brecha entre las leyes, donde la igualdad es un hecho consagrado, y su aplicación en la vida real, donde queda mucho camino por recorrer.
Un objetivo que solo se logrará mediante un cambio cultural que abarque reformas educativas, laborales, económicas y administrativas. Solo así se podrá asegurar la igualdad y una justa distribución de responsabilidades entre ambos sexos, argumentan.
Esta nueva agenda por la igualdad centra pone el foco en el ámbito jurídico, donde se propone incluir la perspectiva histórica sobre igualdad de género como parte de la formación legal, y plantea acciones específicas para revertir la ‘infrarrepresentación mediática’ de las mujeres juristas.
Con el fin de corregir los desequilibrios ente ambos sexos y asegurar una representación equitativa en los puestos de decisión, se aboga por una aplicación transitoria de las cuotas como un mecanismo efectivo e indispensable.
Dicha medida tiene que ir acompañada de una estandarización de las mediciones de presencia femenina en roles de liderazgo para fomentar políticas efectivas, teniendo en cuenta que la paridad laboral entre hombres y mujeres influye de manera positiva en el crecimiento económico.
DIFERENCIAS SALARIALES
Para abordar las diferencias salariales, se ha propuesto la creación de un observatorio de igualdad y se ha abogado por la transparencia en los salarios dentro del sector legal.
Asimismo, se ha enfatizado enfatiza la importancia de implementar políticas reales de conciliación para una distribución equitativa del trabajo doméstico y profesional.
Por otra parte, se ha argumentado que la educación debe ser utilizada para identificar y superar prejuicios inconscientes, y se ha alertado sobre el riesgo de que la IA perpetúe sesgos si no se programa con cuidado. Por ello, se considera necesario una mayor inclusión femenina en la tecnología para evitar herramientas de IA sesgadas.
En cuanto a la representación pública, se ha apuntado apunta a la necesidad de aumentar la visibilidad de las mujeres juristas y ofrecer apoyo integral a las víctimas de violencia de género, con un enfoque particular en la prevención y la atención en áreas rurales.
Respecto a la proyección pública de las abogadas, se ha observado una subrepresentación de mujeres en roles de expertas o comentaristas en temas jurídicos, con causa en factores como los techos de cristal, el “síndrome del impostor» y una carga desequilibrada de las responsabilidades familiares.
Para combatirlo se considera necesario la puesta en marcha de políticas y programas para aumentar la visibilidad de las mujeres en los medios, incluyendo formación en habilidades mediáticas y la promoción de redes de apoyo, resulta imprescindible para lograr una presencia más equilibrada en la esfera pública.

Tras la lectura de las conclusiones por parte de Roberta Poza y Gabriel Rodríguez, diputados de la Junta de Gobierno del ICAM, la secretaria segunda de la Mesa del Congreso de los Diputados, Isaura Leal; el ministro de Justicia de Argentina, Mariano Cúneo y la presidenta de la Abogacía Española, Victoria Ortega han clausurado el encuentro que puso el punto y final a la Primera Semana de la Igualdad del ICAM de la que esta Cumbre ha sido parte.
El programa académico concluyó con una sesión final sobre los factores discriminatorios que impiden disfrutar en la vida personal y profesional de una igualdad presente ya en el sistema normativo, con la intervención de profesionales de la talla de Cani Fernández, María Tomillo, Jimena Urretavizcaya o Natalia Simeone.
