Ricardo Garrido, exdecano del Colegio de Procuradores de Ourense, se ha convertido hoy en nuevo presidente del Consejo General de Procuradores de España (CGPE) no porque haya obtenido más votos que su rival, Javier Sánchez, decano del Colegio de Procuradores de A Coruña.
Porque la votación final ha resultado en un empate técnico: 31 votos a favor de Garrido, 31 votos a favor de Sánchez, 2 votos en blanco, 2 abstenciones y 1 voto nulo.
El desenlace, más propio de una novela del escritor británico de «best sellers», Jeffrey Archer, se ha decantado gracias a una cuestión técnica: la mayor edad de Ricardo Garrido, de 68 años, frente a la de Javier Sánchez, de 62 años.
El más mayor asume la Presidencia del CGPE.
Es lo que establecen las reglas electorales de esta corporación de derecho público tras las elecciones celebradas hoy para elegir a una nueva Ejecutiva y en las que el cuerpo electoral estaba formado por los 67 decanos de los colegios de Procuradores de España, que representan a un colectivo de 9.400 profesionales.
Garrido viene a suceder a Juan Carlos Estévez, quien ha ocupado la Presidencia del CGPE durante 23 años.
NUEVAS ELECCIONES A LA VUELTA DE LA ESQUINA
El nuevo presidente del CGPE ha avanzado que su primera medida va a ser modificar el Reglamento de Régimen Interno del Consejo para que cualquiera pueda presentarse a las elecciones a la Presidencia.
Actualmente eso no es posible. Los candidatos tienen que haber estado como decano de uno de los 67 colegios durante dos mandatos, ocho años. Una «anomalía» que la nueva Ejecutiva tiene como objetivo eliminar y dejarla como en el Consejo General de la Abogacía Española, a cuya Presidencia se puede presentar cualquier colegiado, con la única condición de que esté al día con sus cuotas y cuente con dos meses de antigüedad.
«Se tiene como primera medida emprender una transición hacia unas elecciones en las que cualquiera de nosotros –decanos o decanas– pueda presentarse a cualquier puesto de la Ejecutiva. Ese ha sido mi ánimo y por lo que he aceptado la encomienda de encabezar este nuevo reto«, ha declarado el nuevo presidente.
«Hay muchos compañeros perfectamente capacitados para que, una vez realizada la reforma del reglamento interno, esto sea posible. Mi función será la de servir de puente y mediador de la nueva Ejecutiva, para devolverle el prestigio que corresponde», ha añadido.
Garrido ha afirmado que no duda que los que salgan elegidos en esas próximas elecciones van a conseguir ese objetivo. Y ha terminado reconociendo el gran trabajo realizado por el presidente saliente, Juan Carlos Estévez.

4 DE LOS 6 NUEVOS MIEMBROS SON DE LA CANDIDATURA DE GARRIDO, 1 DE LA DE SÁNCHEZ Y 1 INDEPENDIENTE
El resto de la Ejecutiva la conforman Fernando González Concheiro, como vicepresidente, Alberto García Barrenechea, secretario, María Granizo, tesorera, Javier Segura, vicesecretario, y Óscar Alonso, vicetesorero.
González Concheiro, García Barrenechea y Segura formaban parte de la candidatura que lideraba Garrido.
Alonso procedía de la de Sánchez.
Fernando González Concheiro se convirtió en vicepresidente al obtener 34 votos frente a Frederic Xavier Ruiz, que consiguió 29. 2 votos fueron abstenciones, 1 voto nulo y 1 voto en blanco.
Alberto García Barrenechea se impuso como secretario al recibir 33 votos frente a los 30 de Mónica Pucci. 1 voto fue en blanco.
Para el puesto de tesorero la elegida, María Granizo –tesorera en la anterior Ejecutiva, se presentaba como independiente–, obtuvo 34 votos frente a los 25 de Ignacio Argos. Silvia Batanero consiguió 4. Y hubo 1 voto en blanco.
Los votos que recibió Javier Segura sumaron 36 frente a los 25 de Elías Gutiérrez Benito. Votos en blanco, 3.
Por último, Óscar Alonso García consiguió 32 votos frente a los 31 de Antonio Fandiño. Votos en blanco, 1.