Decenas de miles de personas, 130.000 personas según la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana- ha tomado este sábado las principales calles y plazas del centro de la ciudad de València para protestar por la gestión de la tragedia ocasionada por la DANA y exigir la dimisión del president de la Generalitat, Carlos Mazón, y de todo su Consell por «no haber sabido gestionar» la catástrofe.
Once días después de las inundaciones que causaron más de 200 víctimas mortales y miles de damnificados en la provincia, los manifestantes han expresado su «rabia» en las calles por la actuación de las autoridades.
«Han demostrado ser incompetentes. No merecen dirigir la vida de los valencianos. No han sabido gestionar una catástrofe natural, no han sabido alertarnos a la hora, no saben cómo organizarnos con la ayuda de la limpieza y la recogida de material y, por supuesto, no van a ser capaces de organizar la reconstrucción que necesita nuestro País Valencià.
Por lo tanto, se han de ir a casa ya», han reprochado las portavoces en los momentos previos al comienzo.
«Lo que queremos es que esta rabia se manifieste hoy en la calle, pero una rabia silenciosa, porque estamos de duelo por todas las personas que han muerto por la negligencia del gobierno del señor Mazón», agregaban.
Piden la dimisión de Carlos Mazón y de todo el Consell
Durante la marcha han sido incesantes los gritos de «El president a Picassent» (en alusión a la cárcel de Valencia), «Mazón dimite, sal del escondite» o «el pueblo unido jamás será vencido», mientras que personas de todas las edades, algunas con lágrimas en los ojos, han mostrado carteles con frases como «Barramos a Mazón como al fango», «Tu incompetencia mata», y se han escuchado también algunas voces que pedían la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Uno de los momentos más emocionantes de la manifestación ha sido la llegada de la cabecera a la Plaza de la Virgen, donde la multitud que esperaba -porque no había podido avanzar- ha prorrumpido en aplausos y una de las personas que sostenía la pancarta de cabecera ha gritado «¡No nos avisaron a tiempo, asesinos!».
Poco más tarde, la cabecera ha alcanzado la sede del Gobierno valenciano, frente a la que se habían colocado botas embarradas de fango, y se ha guardado un respetuoso minuto de silencio por todos los muerto en la riada, momento en el que solo se ha oído el vuelo del helicóptero que vigilaba la protesta.
A continuación, tres afectadas Mariló Gradolí, Maite Fontana y Sandra Cuevas, han leído un manifiesto -interrumpidas por aplausos y gritos de ‘vergüenza’-, en el que se ha afirmado que el 29 de octubre empezó «el peor episodio de la historia de las ignominias políticas y de las tragedias humanas» de la Comunitat Valenciana, que está aún de duelo.
Han exigido también la dimisión del president Mazón, la incoación «de oficio» del procedimiento judicial que determine y depure las responsabilidades por «las consecuencias evitables de la catástrofe», y la dimisión de un Gobierno valenciano «incompetente que ha demostrado no saber estar a la altura de las circunstancias».
CARGAS POLICIALES Y PINTADAS EN EL AYUNTAMIENTO
Precisamente, ha sido en ese lugar donde se han producido momentos de tensión. Algunos manifestantes han tirado bengalas y han lanzado barro contra la fachada del edificio consistorial y la Policía ha cargado contra un grupo muy próximo al balcón del consistorio.
Se ha registrado lanzamiento de objetos y se ha increpado a los agentes al grito de ‘Vergüenza me daría ser policía’.
Desde el Ayuntamiento de València denuncian que ha habido un «intento de quemar» la puerta de la casa consistorial. Y en la fachada y en el suelo de la plaza se han producido pintadas que dicen ‘El poble no oblida’ y ‘asesino’.