Abogada, psicóloga y empresaria, Antonia Chinchilla afirma que la violencia no es un fenómeno homogéneo ni sus víctimas lo son. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Antonia Chinchilla, abogada y psicóloga: «La violencia de género tiene cuatro tipos de rostros bien definidos»

28 / 05 / 2025 05:35

En esta noticia se habla de:

Desde los pasillos de los juzgados, Antonia Chinchilla aprendió a mirar más allá del relato. La psicología fue su formación inicial, empresaria por necesidad y abogada por vocación, su historia personal la llevó a implicarse de lleno en la defensa de las víctimas. Su experiencia profesional le reveló una verdad incómoda: la violencia no es un fenómeno homogéneo, ni sus víctimas lo son.

Fue en las salas de vistas donde comprendí que la violencia tiene muchos rostros”, afirma. Rostros que no siempre encajan en el molde legal ni en el discurso dominante. “Son los rostros de las verdaderas víctimas, los rostros de las que fingen ser víctimas, los de los que usan la ley con otros fines y, sobre todo, los de los niños, los grandes olvidados del sistema”. Esa capacidad de observación crítica marcaría el rumbo de toda su carrera.

Las verdaderas víctimas

Chinchilla no niega —ni minimiza— las violencias reales. Las ha visto, las ha defendido y las ha denunciado. “Existen mujeres maltratadas, hombres abusados, mayores desamparados, menores ultrajados. No reconocerlo es negar la evidencia. Pero reducir el concepto de víctima a una única categoría es una forma de ceguera institucional”.

Insiste en que las verdaderas víctimas son a menudo ignoradas cuando no encajan en los parámetros de la ley o de la ideología imperante. “A veces el sistema no las ve. Y cuando las ve, no siempre las protege”, explica. 

Las víctimas fingidas

Es en este punto donde Chinchilla levanta más ampollas. No teme decir lo que muchos callan. “Sí, hay víctimas fingidas. Personas que simulan haber sufrido violencia para conseguir ventajas judiciales o sociales. Lo he visto. Y lo seguiré diciendo, aunque me crucifiquen”.

No se trata de negar la violencia real —recalca—, sino de alertar de un fenómeno que, si no se enfrenta, daña la credibilidad del sistema y deja aún más indefensas a las verdaderas víctimas. “Una denuncia falsa no es solo una mentira; es una traición a quienes sí necesitan protección. Y el daño que causa es irreparable”, afirma. 

Quienes instrumentalizan la ley

Una de sus mayores preocupaciones es el uso estratégico —y desviado— de leyes diseñadas para proteger. “La legislación de género nació con buena intención. Pero en algunos casos se ha convertido en una herramienta para manipular procesos judiciales: custodias, divorcios, incluso herencias”.

Y añade: “Hay operadores jurídicos que se prestan a este juego. Y eso debería escandalizarnos a todos”, denuncia. “Porque cuando se utiliza la ley como arma, la Justicia deja de ser tal. Y las víctimas verdaderas, una vez más, quedan a la intemperie”.

Los niños, los grandes olvidados

Pero si hay un rostro de la violencia que obsesiona a Antonia Chinchilla, es el de la infancia ignorada. “Los niños siempre pierden. En los divorcios, en los abusos, en los pleitos donde se los utiliza como escudos o monedas de cambio. Son invisibles en demasiadas resoluciones judiciales”.

Asegura que la falta de una perspectiva verdaderamente centrada en la infancia es uno de los mayores déficits del sistema judicial español. “Nos llenamos la boca hablando del interés superior del menor, pero luego lo dejamos fuera de las decisiones, o lo instrumentalizamos según convenga al adulto de turno”.

Y lanza una advertencia: “Una sociedad que no protege a sus niños está condenada. No solo jurídicamente, también moralmente”.

“No se trata de restar importancia a lo que ya existe, sino de ampliar el foco”, insiste. “De dejar de mirar con una sola lente. Porque cuando etiquetas a alguien como víctima sin matices, corres el riesgo de dejar fuera a quien verdaderamente necesita justicia”. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Más allá de los eslóganes

Autora del libro «Violencias silenciadas», Chinchilla pone negro sobre blanco estas reflexiones. En él denuncia la parcialidad de ciertas políticas públicas, la manipulación de los datos y la incapacidad del sistema para reconocer nuevas formas de violencia.

Además, Chinchilla destaca por su compromiso social y empresarial. Es presidenta de la Asociación Hispano Albanesa de Empresarios, desde la que promueve el comercio internacional con garantías jurídicas.

Como divulgadora, tiene una presencia activa en medios y redes sociales, donde reflexiona sobre el consentimiento, la autonomía personal y las relaciones saludables. 

Su perfil combina el rigor jurídico con una vocación educativa y humanista que busca transformar la sociedad desde el conocimiento y el respeto.

“No se trata de restar importancia a lo que ya existe, sino de ampliar el foco”, insiste. “De dejar de mirar con una sola lente. Porque cuando etiquetas a alguien como víctima sin matices, corres el riesgo de dejar fuera a quien verdaderamente necesita justicia”.

Su entrada en el mundo jurídico estuvo apadrinada por el magistrado del Tribunal Supremo, Vicente Magro, cuando éste era presidente de la Audiencia Provincial de Alicante, quien le permitió hacer prácticas en la pionera Oficina Técnica de Asistencia a Víctimas de Violencia de Género.

Aquella experiencia fue clave. “Estaba en el epicentro de todo. Para mí fue una etapa de gratitud infinita”, recuerda.

Fue allí donde descubrió los múltiples rostros de la violencia de los que habla. Esa capacidad de observación marcaría su carrera.

Crítica con la ley integral 

Lejos de aferrarse a una narrativa única, Chinchilla lanza una advertencia: “El sistema actual criminaliza al hombre por defecto y deja fuera a muchas víctimas reales, como los hombres maltratados o las parejas del mismo sexo”. 

A su juicio, la prevención ha fracasado porque “no hay una estrategia de 360 grados. No se está ayudando realmente a las víctimas ni a los niños que crecen en entornos violentos. Muchos de esos niños serán maltratadores, y muchas niñas, víctimas”.

Además, denuncia la falta de rigor estadístico en las cifras de denuncias falsas: “No es cierto que sean insignificantes. Lo que ocurre es que, al haber un sobreseimiento provisional, en la mayoría de ocasiones, y no una resolución absolutoria, en cuyo caso  no se pueden perseguir como tales. Y eso genera una impunidad invisible”.

“Con-sentimiento”: su proyecto estrella

Fruto de su experiencia nace su programa estrella: “Con-sentimiento”, un modelo de intervención psicojurídica para empresas que busca fomentar relaciones sanas en el entorno laboral, reducir los conflictos internos y prevenir conductas inadecuadas, incluyendo el acoso. 

El programa ya se aplica en multinacionales del sector lujo entre otros y demuestra, según Chinchilla, que “invertir en salud mental y relaciones saludables mejora el clima laboral y las finanzas”.

El enfoque integra formación legal y emocional, seguimiento personalizado y canales de denuncia confidenciales. “Hemos evitado despidos, mejorado la implicación de los equipos y rescatado a personas atrapadas en conflictos personales que contaminaban su entorno laboral”, afirma.

Noticias relacionadas:

Opinión | Empresas en tinieblas tras el apagón y la falta de prevención

Lo último en Profesionales

HSFKramer

Herbert Smith Freehills Kramer refuerza sus áreas de M&A y ESG en Madrid con el nombramiento de dos nuevas ‘Of Counsel’

sagardoy abogados ana goerlich y alberto godino

Sagardoy Abogados promociona a Ana Goerlich y Alberto Godino como socios

medicos inspectores

Médicos inspectores denuncian que el INSS ordena agilizar la revisión de bajas médicas sin garantizar la seguridad

ICAB

Las CC.AA., el PP y el Ministerio debaten en el ICAB sobre cómo debería ser la futura ley de justicia gratuita

gibson-dunn-armando-albarran

Gibson Dunn aterriza en Madrid con un equipo estrella para disputar el liderazgo en M&A y capital privado