El Consejo de Administración de Uría Menéndez ha movido ficha en Lisboa. Antonio Villacampa repite como socio director de la oficina portuguesa, pero esta vez compartirá el timón con Marta Pontes, que estrena el cargo.
Ambos tomarán las riendas el 1 de enero de 2026, manteniendo el modelo de codirección que ha funcionado durante los últimos ocho años.
La jugada no es casual. Villacampa y Bernardo Diniz de Ayala han dirigido juntos la oficina lisboeta desde 2018, convirtiendo a Uría en una de las firmas de referencia del mercado jurídico luso.
Ahora Diniz de Ayala se concentrará en lo que mejor sabe hacer: liderar la práctica de Derecho Público y Proyectos, donde su prestigio es incuestionable.
Portugal no es un mercado satélite para Uría, sino una pieza clave de su estrategia ibérica. El cambio de guardia lo confirma.
El fichaje de Pontes: promoción interna con mensaje incluido
El nombramiento de Marta Pontes envía una señal clara hacia dentro y hacia fuera. Hacia dentro, porque premia el talento interno y facilita el relevo generacional que toda firma debe gestionar.
Hacia fuera, porque llega justo cuando Uría cumplirá 25 años en Portugal —fue la primera firma extranjera en plantarse allí en 2001—, lo que subraya la importancia estratégica del mercado portugués.
«Como firma ibérica, Portugal forma parte esencial de nuestra identidad y de nuestra estrategia. La renovación del liderazgo es una oportunidad para seguir consolidando la excelente trayectoria de nuestra firma en el país», explica Salvador Sánchez-Terán, socio director de Uría Menéndez. Las palabras importan: «firma ibérica» no es casualidad retórica, sino posicionamiento estratégico.
Los números respaldan el discurso. Con más de 100 profesionales repartidos entre Lisboa y Oporto, Uría ha conseguido lo más difícil: ser respetada tanto por clientes nacionales como internacionales en operaciones complejas, tanto en el ámbito privado como público.
Dos perfiles complementarios para un mercado exigente
Antonio Villacampa conoce la casa y el mercado. Llegó a Uría en 1995, fue nombrado socio en 2005 y lleva en Lisboa desde 2002. Su paso por Cravath, Swaine & Moore en Nueva York (2001-2002) le dio perspectiva internacional para su especialización en fusiones y adquisiciones, derecho mercantil y financiero.
Marta Pontes aporta otro enfoque. En la firma desde 2004, se ha forjado como referente en Derecho Fiscal, con experiencia sólida en M&A, transacciones inmobiliarias, project finance y litigación tributaria.
Su perfil complementa perfectamente al de Villacampa y garantiza cobertura en áreas críticas para los clientes.
El Consejo ha tenido el detalle —y la inteligencia— de agradecer públicamente a Bernardo Diniz de Ayala su labor al frente de Lisboa.
Su continuidad como responsable del Área de Público y Proyectos no es premio de consolación, sino reconocimiento a una especialidad donde su liderazgo es indiscutible.
La operación tiene lógica de firma que piensa a largo plazo. Portugal no es un mercado satélite para Uría, sino una pieza clave de su estrategia ibérica. El cambio de guardia lo confirma.