En el marco de la I edición de ‘Legal Talks de Moeve’, se ha erigido como principal conclusión la necesidad imperante de establecer un marco regulatorio en Europa que sea predecible y, sobre todo, eficiente.
Este encuentro, celebrado en la sede central de la energética, congregó a cerca de 200 profesionales, incluidos representantes de los principales despachos de abogados, asesorías jurídicas corporativas y representantes legales del sector público.
El consenso entre los expertos del ámbito jurídico subraya que la eficiencia regulatoria es crítica para que las empresas puedan mantener su competitividad en un contexto marcado por una creciente incertidumbre geopolítica, regulatoria y tecnología.

El impacto de la regulación en la estrategia de negocio
La jornada fue inaugurada por Maarten Wetselaar, CEO de Moeve, quien destacó que la transformación de las compañías debe ir necesariamente aparejada de un análisis profundo de la regulación, escenario donde la colaboración entre el sector público y privado adquiere un papel esencial.

Desde la perspectiva interna, Virginia Beltramini, EVP de Legal & Assurance y secretaria del Consejo de Moeve, advirtió que la competitividad empresarial estará «muy marcada por la capacidad de sus equipos jurídicos de navegar por el actual tsunami regulatorio».
En este sentido, un entorno legal «sólido y bien gestionado» se presenta como la única vía para posibilitar la innovación y la transformación corporativa. Beltramini aseguró que el rol del equipo legal debe ser un «verdadero aliado de la compañía».
Profesionales de primer nivel en la I
La primera mesa redonda, titulada ‘Geopolítica y regulación: su impacto en la competitividad empresarial’, ha sido moderada por Soraya Sáenz de Santamaria, vocal del Consejo de Administración de la Comisión de Auditoría, Cumplimiento, Ética y Riesgos de Moeve.
La profesional enfatizó que los riesgos geopolíticos se han convertido en un factor estructural que condiciona la actividad económica.
En la mismo línea intervino Jaime Pérez Renovales, secretario General y del Consejo de Banco Santander, que alertó sobre las diferencias regulatorias entre las nacionales, incluso dentro de la propia Unión Europea, una divergencia que se hace especialmente palpable en materia de sostenibilidad.
La carga regulatoria excesiva ha sido cuantificada. José Luis Ayllón, director del Departamento de Presidencia, Asuntos Públicos y Relaciones con las Cortes de CEOE, reveló que el Instituto de Estudios Económicos (IEE) de la patronal ha cifrado en 13.000 millones de euros el coste que supone para las empresas el exceso de cumplimiento regulatorio generado en los últimos tiempos.

«De manera que el sector privado participe más activamente en la elaboración de la regulación y en su supervisión, como ya ocurre en campos como el audiovisual o los servicios digitales», señaló Miguel Bordiú sobre la corregulación público-privada.
Estas prácticas legislativas «generan muchísima incertidumbre». En sintonía, Idoya Arteagabeitia, directora de Regulación Corporativa de Telefónica, coincidió en la excesiva carga regulatoria de la UE y las diferencias interestatales, instando a la Unión Europea a reflexionar sobre «dónde quiere estar», dada la importante repercusión de su regulación en el sector empresarial.
También intervino Miguel Bordiú, secretario general del Consejo de la CNMC, quien subrayó la importancia de la colaboración público-privada, que cada vez está más presente en las nuevas formas de regulación: «De manera que el sector privado participe más activamente en la elaboración de la regulación y en su supervisión, como ya ocurre en campos como el audiovisual o los servicios digitales».
Por último, pero no menos importante, Manuel García Hernández, director General de Política Energética y Minas del Ministerio para la Transición Energética y Ecológica, también insistió en la necesidad de una mayor colaboración público-privada y destacó los «sandboxes» o bancos de pruebas regulatorios como un instrumento útil para probar soluciones innovadoras en entornos de incertidumbre tecnológica y sectores sujetos a fuerte regulación.
Conectando generaciones: tecnología y el futuro de la función jurídica
En la sesión ‘Conectando generaciones para transformarnos’, se debatió la evolución de la función jurídica. Rafael Fontana, presidente de Cuatrecasas, aconsejó «abrazar la tecnología, como la IA generativa», pero con la advertencia de mantener la revisión de los resultados, asegurando que «siempre tiene que haber un humano detrás».
No obstante, Fontana fue categórico: «la IA no os va a servir para nada si no conocéis profundamente el Derecho».
Por su parte, Paco Salcedo, presidente de Microsoft España, argumentó que la diversidad es una fuente de competitividad y riqueza, y que las nuevas generaciones demandan cada vez más aptitudes «T»: una combinación de profundidad técnica y aptitudes transversales.

Los estudiantes de Derecho participantes (Alexa Couttolenc, Álvaro Ortiz y Alejandra Lozano) apelaron a la fortaleza de los equipos intergeneracionales y coincidieron en que, si bien las nuevas generaciones han integrado la IA como herramienta, esta «nunca podrá sustituir el pensamiento analítico y crítico del experto». Se concluyó que solo mediante un uso responsable de la IA se logrará una transformación cultural y social.