La Junta Rectora del Instituto de España —que reúne a las diez principales reales academias del país— ha acordado respaldar de forma “plena y rotunda” al director de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, frente a las críticas ácidas formuladas días atrás contra su persona por el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero. Ha sido un «Fuenteovejuna, todos a una», como escribió Lope de Vega en su celebérrima obra.
Éste declaró públicamente que la RAE estaba «en manos de un catedrático de Derecho Administrativo, experto en llevar negocios desde su despacho para empresas multimillonarias”, en referencia clara a Santiago Muñoz Machado .
García Montero también contrastó la etapa actual de la RAE con el pasado, recordando que él estaba acostumbrado a discutir sobre lengua con “grandes filólogos” como Víctor García de la Concha o Darío Villanueva, insinuando que el perfil actual responde a otros intereses y prioridades.
La tensión dialéctica se prolongó en América. En la presentación del X Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrada en Arequipa, Perú, entre el 14 y el 17 de octubre pasados, a la que asistió el Rey Felipe VI, el poeta –Luis García Montero ha sido catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada– deslizó un comentario sobre el relevo en la RAE, señalando que “ya habrá tiempo de hablar de la preparación del sucesor del director”, una frase interpretada como otra alusión directa a Muñoz Machado.
Ahora, el Instituto de España, del que forman los presidentes y directores de las Academias, se ha pronunciado con rotundidad.
Todos ellos han rechazado expresamente –y por unanimidad– las declaraciones de García Montero y han reiterado su solidaridad con Muñoz Machado y con la RAE.
Los máximos responsables de la Real Academia de la Historia, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, la Real Academia Nacional de Medicina, la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, la Real Academia Nacional de Farmacia, la Real Academia de Ingeniería y la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, respaldaron a Muñoz Machado, que no asistió no asistió a la reunión y no tomó parte en la adopción del acuerdo.
Este respaldo corporativo no es el primero. El pasado 15 de octubre, la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas ya había manifestado su “adhesión” al comunicado hecho público por la RAE en defensa de su director, al que calificó de miembro de “nuestra corporación”. Entonces, la institución calificó las críticas de García Montero como “injustificadas y fuera de lugar”.
El mensaje, en ambos casos, es inequívoco: el mundo académico cierra filas en torno a la RAE y su director frente a unas declaraciones que consideran improcedentes.