Hablar de herencias sigue siendo, para muchas familias, un tema incómodo. Sin embargo, la planificación sucesoria es una de las decisiones más responsables y humanas que pueden tomarse. Evita conflictos, previene litigios y garantiza que la voluntad de quien transmite sus bienes se cumpla con justicia y serenidad.
Los abogados de familia son hoy figuras esenciales en este proceso. No basta con conocer las normas civiles: es imprescindible comprender la realidad emocional, familiar y patrimonial que hay detrás de cada testamento. Las familias del siglo XXI ya no son iguales que las de hace unas décadas, y sus estructuras tampoco.
Nuevos modelos familiares, nuevos retos jurídicos
Los nuevos modelos de familia —segundas nupcias, parejas de hecho, familias reconstituidas o monoparentales— y las rupturas sucesivas hacen que la herencia se haya convertido en un auténtico laberinto jurídico y humano.
Cada relación deja su huella: hijos de distintos matrimonios, vínculos afectivos que no siempre coinciden con los legales, empresas familiares o patrimonios compartidos. Todo ello exige que los profesionales del Derecho precisen contar con formación, especialización y sensibilidad para guiar a sus clientes en esta etapa vital, a la que todos llegamos, pero que no todos preparamos.
Planificar la herencia no es una cuestión económica, sino una forma de ordenar la vida y cuidar a los nuestros. Implica prever, decidir y dejar instrucciones claras que eviten sufrimiento y división. La falta de planificación, en cambio, suele desembocar en conflictos familiares y largos procedimientos judiciales que erosionan relaciones y patrimonios.
Conscientes de esta realidad, la Asociación Madrileña de Abogacía de Familia e Infancia (AMAFI) celebra su V Congreso sobre Sucesiones los días 20 y 21 de noviembre de 2025 en el Colegio Notarial de Madrid. Será un punto de encuentro entre juristas, notarios, psicólogos y mediadores para debatir sobre los nuevos retos de la sucesión.
El Congreso se centrará en cómo el Derecho puede acompañar mejor a las personas en la última etapa de su vida, fomentando el diálogo, la prevención y la paz familiar. Quienes deseen asistir o informarse pueden hacerlo a través de www.somosamafi.es/eventos.
Esta reflexión no es solo teórica. Nuestro Tribunal Supremo, en su reciente Sentencia 865/2025, de 2 de junio, ha recordado que no toda falta de relación o afecto justifica una desheredación.
Solo cuando existe un maltrato psicológico grave e imputable al heredero, puede privarse de la legítima. Una vez más, la jurisprudencia confirma lo que la experiencia profesional lleva tiempo enseñándonos: que las herencias no solo reparten bienes, sino también emociones, heridas y vínculos.
Heredar no debería ser una fuente de conflicto, sino una oportunidad para cerrar ciclos con paz, justicia y respeto. Pero para eso hay que prepararse, hablar y decidir a tiempo.
Porque planificar la herencia es mucho más que un trámite legal: es un acto de amor, responsabilidad y liderazgo personal.