La firma británica Ashurst, con sede en Londres, y la estadounidense Perkins Coie anunciaron ayer su intención de fusionarse para crear Ashurst Perkins Coie, un nuevo despacho que se situará entre los 20 mayores del mundo.
La firma resultante reunirá a unos 3.000 abogados en 52 oficinas de 23 países y prevé generar 2.700 millones de dólares (2.327 millones de euros) en ingresos cuando la fusión se haga efectiva el próximo año.
Este movimiento continúa la reciente ola de integraciones transatlánticas, como la creación de A&O Shearman (Allen & Overy + Shearman & Sterling) en 2023 y la unión de Herbert Smith Freehills y Kramer Levin a principios de este año.
La operación combina las fortalezas de Ashurst en transacciones transfronterizas, energía, infraestructuras y servicios financieros, con la experiencia de Perkins Coie en tecnología, propiedad intelectual, litigios y fintech. Ambas destacan además su alineación en IA e innovación.
El acuerdo llega en un momento delicado para Perkins Coie. En marzo, el presidente estadounidense emitió una orden ejecutiva dirigida contra la firma por su representación previa de Hillary Clinton, una medida que el despacho consiguió bloquear en los tribunales. El Gobierno ha confirmado que apelará la sentencia.
La nueva firma no tendrá sede central; funcionará mediante “hubs” estratégicos en ciudades clave como Londres, Seattle, Nueva York y Sídney, donde Ashurst consolidó su presencia tras su fusión con Blake Dawson en 2010. Contará con 52 oficinas en 52 países.
De sus 3.000 abogados, más de 450 figuran en Chambers and Partners, situando a la firma en cuarta posición por número de profesionales reconocidos.
Ambas firmas llegan a esta combinación con un desempeño financiero robusto y con inversiones significativas en tecnología e inteligencia artificial. Ashurst Perkins Coie aprovechará esta base para transformar la prestación de servicios legales y ayudar a sus clientes a adoptar la IA de forma estratégica.
El liderazgo estará a cargo de Bill Malley y Paul Jenkins como co–CEOs globales. Karen Davies y Brian Eiting serán copresidentes, y Mark Birnbaum continuará como presidente del Comité Ejecutivo de Perkins Coie hasta el cierre de la operación.
Los líderes de ambas firmas destacan que la combinación responde a un entorno más complejo y global, que exige asesoramiento jurídico integrado y cobertura internacional real. Subrayan también la afinidad cultural entre las dos firmas, su crecimiento orgánico y su compromiso compartido con la innovación, la colaboración y el servicio al cliente.
La fusión sigue sujeta a la aprobación de los socios y a las condiciones de cierre habituales, con una fecha de finalización estimada para el otoño de 2026. Hasta entonces, ambas firmas continuarán operando de forma independiente.