La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) está acelerando un cambio de modelo en la asesoría jurídica de empresa, transformándola de un área de mero asesoramiento legal a un verdadero socio estratégico del negocio.
Esta es la conclusión principal de un evento reciente organizado por la «legaltech» Zelsior, donde expertos jurídicos de Abanca, Ford, Línea Directa y CaixaBank analizaron la nueva era legal impulsada por la IA y la analítica avanzada.
El principal reto de esta transformación es la gestión de los equipos y su evolución hacia perfiles híbridos y multidisciplinares. Los ponentes defendieron unánimemente que la IA generativa no sustituye al abogado, sino que lo complementa. La tecnología está diseñada para apoyar el asesoramiento jurídico al encargarse de las tareas más administrativas, lo que permite a los equipos desarrollar otras labores de mayor valor añadido.
El jurista como agente de IA
Beatriz Esclusa Marín, directora de Transformación Jurídica de CaixaBank, insistió en que la pregunta crucial es qué IA implementar y cómo adaptar y preparar a los equipos jurídicos para esta revolución.
Señaló que la transformación exige un nuevo perfil de abogado: «Mitad jurista, mitad experto en tecnología o agente de IA». Para que esta integración tecnológica sea exitosa, es imprescindible contar con una buena organización y un sólido gobierno corporativo.
Alberto Bueno Tascón, gerente de Gestión Judicial de Abanca, destacó que, dado que la implementación de la IA se encuentra aún en una fase incipiente y de pruebas, la supervisión de las tareas automatizadas es vital.
Enfatizó la importancia de la comprobación de los datos y de una buena gestión documental para el ahorro de costes y tiempo. En este contexto, el «factor diferencial» sigue siendo el control humano.

Integración estratégica y anticipación de riesgos en las asesorías jurídicas
El nuevo paradigma exige que la Asesoría Jurídica se involucre activamente en la operativa del negocio. Beatriz Paz Fernández, responsable de la Asesoría Jurídica de Línea Directa, remarcó que el abogado debe tener «claros los procesos y las necesidades de la compañía» para acompañar al negocio de manera efectiva. El objetivo es ser eficiente, anticipar los riesgos y ofrecer soluciones ágiles y de calidad, alineadas con la estrategia corporativa.
En esta misma línea, Javier Vives Soto, director de Legal Affairs de Ford Iberia, defendió que solo mediante el conocimiento directo del negocio, por ejemplo, estando cerca de los procesos durante un litigio o concurso, los equipos legales pueden aprender, analizar los problemas y anticiparse a los riesgos para evitarlos.
Ciberseguridad, un enfoque integral
Como complemento a la transformación digital de la función legal, Mikel Rufián, experto en ciberseguridad, instó a adoptar un enfoque integral que combine tecnologías, procesos y personas.
Recomendó que la ciberseguridad se mantenga como prioridad del gobierno corporativo y se desarrolle un Plan Director de Ciberseguridad (PDS) alineado con los objetivos de la organización. Además, es crucial formar a los empleados, ya que representan la «primera línea de defensa ante los ciberataques».