La Unión Progresista de Fiscales (UPF) celebra la designación de Teresa Peramato Martín como sucesora de Álvaro García Ortiz al frente de la Fiscalía General del Estado, destacando que “encarna de manera sobresaliente las mejores virtudes de la carrera fiscal”.
La asociación —de la que Peramato fue presidenta entre 2019 y 2021 y a la que también pertenecía García Ortiz antes de su nombramiento— subraya sus más de 35 años de servicio público y el respeto que suscita entre la judicatura, la abogacía y el conjunto de operadores jurídicos.
Según la UPF, la trayectoria de Peramato demuestra “solvencia técnica”, “rigor profesional” y un firme “sentido institucional”. La organización enfatiza especialmente su compromiso con la protección de las víctimas, en particular en casos de violencia de género, ámbito en el que su labor ha sido “decisiva” para consolidar un modelo especializado de respuesta jurídica.
Su trabajo como fiscal de Sala contra la violencia sobre la mujer y, más recientemente, como fiscal de Sala delegada para la protección de las víctimas ejemplifica —según la asociación— una dedicación constante y un claro compromiso ético.
La categoría de fiscal de Sala es equivalente a la de magistrado del Tribunal Supremo.
La asociación recuerda que el procedimiento de nombramiento seguirá los pasos previstos en la ley, incluido el informe del Consejo General del Poder Judicial y la comparecencia ante la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados, y asegura que lo seguirá “con el máximo respeto institucional”.
Finalmente, la UPF admite que la carrera fiscal atraviesa “momentos delicados” que requieren liderazgo sereno, solvencia jurídica y una clara conciencia del papel del Ministerio Fiscal en la defensa de la legalidad, los derechos ciudadanos y, de forma destacada, la protección de las víctimas.