La Comisaría General de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional ha desaconsejado a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que celebre en Ceuta el partido amistoso entre las selecciones Sub-20 de España y México, previsto para el próximo 30 de septiembre.
La presión migratoria que atraviesa la ciudad autónoma, el clima de tensión social, la limitada disponibilidad de efectivos policiales y las deficiencias de seguridad del estadio Alfonso Murube son las principales razones que justifican esta decisión.
La advertencia figura en un oficio de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, dependiente de la Dirección General de la Policía, fechado el 18 de septiembre de 2026 y dirigido a la RFEF, al que ha tenido acceso Confilegal.
El documento, firmado digitalmente por David Bravo Núñez, jefe de la Brigada de Coordinación Operativa, por ausencia del jefe central de Operaciones, considera que las circunstancias actuales impiden garantizar un dispositivo policial adecuado para la celebración del encuentro.
Por ello, insta a la Federación a valorar urgentemente una sede alternativa que permita disputar el partido con las garantías de seguridad necesarias.
La comunicación responde a la información trasladada ese mismo día por la RFEF a la Oficina Nacional de Deportes (OND) de la Policía Nacional, anunciando la celebración del encuentro en Ceuta.
La Policía subraya que recibió la comunicación cuando faltaban únicamente doce días para el partido, un plazo que considera especialmente limitado para organizar un dispositivo de seguridad de estas características.
LA PRESIÓN MIGRATORIA Y LA TENSIÓN SOCIAL EN CEUTA
Uno de los principales argumentos del oficio es la situación que, según la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, atraviesa Ceuta como consecuencia de la presión migratoria.
La Policía advierte de que esta circunstancia ha generado un contexto de conflictividad social y un clima de tensión en la vía pública, especialmente en el entorno del estadio Alfonso Murube, donde está prevista la celebración del encuentro.
Esta situación está obligando a realizar un importante despliegue policial, con una dedicación extraordinaria de recursos humanos y materiales, lo que limita la disponibilidad de agentes para atender un acontecimiento deportivo internacional.
La Comisaría General explica que, en condiciones normales, los partidos de selecciones Sub-20 no requieren dispositivos policiales especialmente complejos, debido a la reducida afluencia habitual de espectadores.
Sin embargo, considera que el encuentro entre España y México presenta unas características diferentes.
La especial difusión que previsiblemente tendrá el partido podría generar una asistencia de público muy superior a la habitual en esta categoría, lo que obligaría a reforzar el dispositivo policial.
A las necesidades ordinarias de seguridad del recinto deportivo habría que añadir otras actuaciones, como los desplazamientos y el acompañamiento de ambas selecciones y del equipo arbitral, así como la coordinación de los servicios de seguridad y los movimientos de las delegaciones durante su estancia en la ciudad.
Todo ello exigiría movilizar recursos policiales adicionales en un momento en el que, según el oficio, los efectivos disponibles ya están sometidos a una importante carga de trabajo.
EL ESTADIO ALFONSO MURUBE CARECE DE UNA UNIDAD DE CONTROL ORGANIZATIVO
Otro de los problemas señalados en el documento afecta directamente a las instalaciones deportivas.
La Policía advierte de que el estadio Alfonso Murube no dispone actualmente de una Unidad de Control Organizativo (UCO) dotada de un sistema de circuito cerrado de televisión (CCTV), pese a tratarse de un recinto en el que se disputan competiciones de carácter profesional.
Esta carencia adquiere especial importancia en un acontecimiento que podría requerir un dispositivo policial superior al habitual.
La UCO es una infraestructura destinada a centralizar la información procedente de los distintos sistemas y servicios de seguridad durante la celebración de un encuentro deportivo.
Permite coordinar los recursos desplegados y facilitar la toma de decisiones ante cualquier incidencia.
Su ausencia obligaría, según la Policía, a suplir estas funciones mediante recursos y medios adicionales, agravando las dificultades derivadas de la limitada disponibilidad de efectivos.
LA POLICÍA RECOMIENDA BUSCAR UNA SEDE ALTERNATIVA
Tras analizar las circunstancias concurrentes, la Comisaría General de Seguridad Ciudadana concluye que no puede garantizar las condiciones necesarias para la celebración del partido.
Por ello, desaconseja expresamente que se dispute en Ceuta y considera conveniente que la RFEF valore urgentemente una sede alternativa que permita organizar el encuentro con suficientes garantías de seguridad.
La comunicación no constituye una resolución de suspensión o prohibición del partido, sino una advertencia dirigida a la Federación, a la que se solicita que comunique cuanto antes su decisión definitiva sobre el lugar de celebración.
El documento contiene, además, una observación sobre la planificación de acontecimientos deportivos internacionales que puedan requerir dispositivos extraordinarios de seguridad.
La Comisaría General considera que la designación de sedes para este tipo de encuentros debería realizarse después de mantener reuniones de coordinación con la Oficina Nacional de Deportes, para valorar conjuntamente las necesidades operativas y la disponibilidad de recursos.
La Policía no cuestiona la celebración del amistoso entre España y México, sino su disputa en Ceuta en las actuales circunstancias.
El oficio deja así en manos de la RFEF la decisión de mantener la sede inicialmente prevista o buscar una alternativa que permita celebrar el encuentro con las garantías de seguridad reclamadas.