La número 2 del PSOE por Madrid, la magistrada en excedencia Margarita Robles, afirmó ayer, durante la entrevista que le hicieron en La Sexta Noche, que había que «dar la vuelta al CGPJ como a un calcetín».
Robles, que no rehuyó ninguna de las preguntas que le hicieron el presentador Iñaki López, Nacho Escolar, director de eldiario.es, y Nativel Preciado, afirmó que no le preocupaba que la Comisión Permanente del órgano de gobierno de los jueces le quitara su categoría de magistrada del Tribunal Supremo en la reunión en la que le dieron el placet para que se presentara a las elecciones por el partido socialista.
«Volveré cuando termine esta legislatura. Ya no estarán estos vocales, estará otro Consejo. Espero que sea un Consejo completamente diferente. Este Consejo fue idea del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. Todo el mundo sabe que yo pienso que Gallardón no ha sido bueno para la judicatura. Este modelo de Consejo a mí no me gusta. Espero que, desde una perspectiva de unidad, de pacto de Estado, no como imposición del rodillo de la mayoría del Partido Popular podamos modificar la Justicia y también este Consejo del Poder Judicial», explicó la magistrada.
Robles aclaró que ella no es la única magistrada que ha dado el salto a la política. «Carlos Lesmes, el actual presidente del Consejo y del Tribunal Supremo, estuvo 8 años como director general de Justicia bajo el gobierno del PP, de José María Aznar», aclaró.

Por otra parte, la candidata del PSOE se mostró contraria a los aforamientos y al efecto que eso produce entre la ciudadanía. «Yo soy totalmente contraria a los aforamientos. Pero quiero que quede una cosa muy clara. Cuando la Sala Segunda del Tribunal Supremo está instruyendo un caso, cuando hay un aforado, lo que está haciendo es aplicar exclusivamente la ley».
«La imagen, la apariencia es importante. Se piensa que porque lo lleva el Tribunal Supremo los políticos están más protegidos, y no es verdad. Gran parte de esa imagen se genera precisamente por es. Cuando los políticos se aferran al aforamiento dan la sensación de que la Justicia no es igual para todos. Y no es verdad. La justicia es igual para todos», añadió.
Otro punto en el que Robles quiso incidir de forma muy especial fue en la lucha contra la corrupción y en la necesidad de que los jueces tengan más medios para ello.
«El concepto de que el corrupto puede pasarse dos o tres años en prisión y luego llevarse el dinero es inadmisible», afirmó.