Enric Moya Hernández, de 24 años, y Aarón Roca Pozo, de 30 años, han sido condenados por el tribunal de la Sección 10 de la Audiencia Provincial de Barcelona, por la pelea que protagonizaron el 22 de octubre de 2014, tras la celebración de un partido de fútbol que tuvo lugar en las Instalaciones Géminis de Hospitalet d’Llobregat, Barcelona, y en la que los dos salieron lesionados.
Moya Hernández aceptó una pena de dos años de prisión, suspendida con la condición de que no delinca durante dos años y medio, y a indemnizar a Roca Pozo con 12.517 euros, por las lesiones sufridas, por un delito de lesiones.
El pasado 21 de septiembre, el día que tuvo lugar la vista pública, su abogado defensor informó al tribunal, formado por los magistrados Magdalena Jiménez, José Antonio Lagares y Montserrat Comas -presidenta de la Sección, del tribunal y ponente del fallo-, que ya le había pagado 5.000 euros a Roca Pozo en el momento de la vista pública; aceptó pagarle el resto, hasta 12.514 euros, a razón de 313,21 euros mensuales durante 24 meses, a partir de ese momento.
El tribunal aplicó la atenuante muy cualificada de reparación del daño.
Por su parte, Roca Pozo aceptó pagar una multa de 900 euros -seis meses de multa a 5 euros diarios-, también como autor de un delito de lesiones.
El caso fue juzgado por la Audiencia Provincial porque los hechos habían sido calificados como un delito de lesiones con deformidad leve del artículo 150 del Código Penal, que contempla una pena de hasta seis años de prisión. Todos los delitos hasta cinco años son competentes los Juzgados de lo Penal y de 5 años en adelante les corresponde enjuiciarlos a las 50 Audiencias Provinciales de toda España.
Ambas partes llegaron al juicio con la conformidad, por lo que su desenlace fue firme.
Según los «Hechos probados», todo sucedió en torno a las 22 horas, después de acabar el partido que habían disputado.
Moya Hernández y Roca Pozo se enzarzaron en una discusión por algunas de las jugadas. En un momento dado, Moya Hernández le pegó un fuerte puñetazo en la cara a Roca Pozo que requirió tratamiento médico y del que tardó en sanar 212 días. Perdió tres dientes, que después le fueron reparados estéticamente.
Roca Pozo, por su parte, le pegó un cabezazo a Moya Hernández y después le mordió el codo derecho. Éste también fue atendido médicamente y tardó en sanar 10 días.
La magistrada Comas pronunció la sentencia in voce (en voz alta) al final de la vista, que duró apenas cinco minutos.