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El Laboratorio de Piratería congrega a destacados juristas especializados

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Fomentar la protección de la cultura «desde la puesta en marcha de campañas de sensibilización dirigidas al gran público, es uno de los objetivos que las diferentes administraciones deben poner en marcha para frenar la escalada de piratería en nuestro país».

Así lo aseguró Santi Vila, conseller de la Generalit de Catalunya al final la segunda jornada del Laboratorio de Piratería, una iniciativa fruto del trabajo de la Facultad de Derecho de la UIC de Barcelona y la empresa tecnológica Red Points y que congregó a destacados juristas especialistas en estos temas. 

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El Aula Magna de UIC Barcelona acogió ayer la segunda edición del Laboratorio de Piratería, organizado por la empresa Red Points y la Facultad de Derecho. Vila recalcó la importancia de que todos los agentes afectados estuvieran unidos en la lucha por la protección de datos y los derechos de autor. La jornada reunió a más de doscientas personas del mundo del derecho, la comunicación, la cultura y la seguridad informática.

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Además, el conseller afirmó que “es necesario que desde la administración pongamos en marcha campañas de sensibilización por la protección de la creación artística”. Vila explicó que esta sensibilización es aún más necesaria cuando en la actualidad la producción tecnológica hace más fácil el acceso a la cultura.

La lucha contra el ciberdelito que no cesa

Por su parte, Elvira Tejada de la Fuente, fiscal de Sala Coordinadora en materia de Criminalidad Informática, aportó al inicio de la tarde la visión más jurídica. Tejada explicó cómo ha ido evolucionando y cómo se ha intentado adaptar la legislación en materia de ciberdelitos y piratería. Tejada de la Fuente avanzó, además, algunas de las novedades que se están trabajando en la redacción del art. 270.1 del Código Penal y que ayudarán a hacer frente de manera más efectiva a este tipo de delitos.

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La defensa de los contenidos en internet, la propiedad intelectual y derechos de autor y el IVA cultural fueron algunos de los temas que se trataron a lo largo del debate. Con una primera ronda de ocho minutos por intervención, los once ponentes expusieron su experiencia desde su ámbito de expertos en esta materia.

Los invitados provenían de ámbitos muy diferentes, intervinieron: Samuel Molina “Fukuy”, youtuber y creador de videojuegos, José Manuel Tourné, director general de la Federación Antipiratería, Josep Jover, abogado y excandidato del Partido Pirata, Jorge Navarro, abogado penalista, socio de Molins & Silva, Defensa Penal, David Maeztu, abogado especializado en Derecho en Internet, propiedad intelectual y tecnología, socio de Abanlex.

Junto a ellos otros ponentes como Montserrat Nebrera, profesora de Derecho Constitucional en Univertitat Internacional de Catalunya (UIC), David Escamilla, periodista de RNE, Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas, David López, CEO de Producciones Vikingas, Manuel Martínez Ribas, soci-director de ID Law Partners Brugueras y Josep Coll, fundador de Red Points Anti-Piracy Solution.

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En el debate surgieron preguntas sobre la gratuidad de internet, la sensibilización de los ciudadanos en materia de creación artística, el término “piratería”, y cómo ha afectado la digitalización en propagar este tipo de delitos de forma masiva. Todos ellos coincidieron que es necesario una mayor sensibilización y educación en el respeto a los derechos de autor y la propiedad intelectual.

José Ramón Agustina, profesor de UIC Barcelona y director del Máster en Ciberdelincuencia, afirma que la universidad organiza y acoge “jornadas como ésta con el fin de sensibilizar a la sociedad en favor de los derechos de autor y devolver a la cultura su valor original”.

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Por su parte Josep Coll, fundador de Red Points, insistió en la necesidad de proteger los contenidos Premium del tejido empresarial, de la propiedad intelectual y la industria del entretenimiento y cultural. Coll muestra su optimismo por las soluciones existentes ya en el mercado para la protección de datos y, sobre todo, porque “estos contenidos Premium son moneda de cambio para permanecer en una compañía determinada que ofrece servicios en internet; y por tanto se genera la necesidad de protegerlo, para que el mismo tenga valor para el consumidor final, que no lo pueda encontrar gratuitamente”.