Un análisis pormenorizado de todas las vertientes que han afectado a España desde su entrada en la Unión Europea (por aquel entonces, Comunidades Europeas) permite concluir que el balance resulta ampliamente positivo.
Así lo han visto los abogados que han participado en la jornada conmemorativa del 40 aniversario de la entrada de España en UE organizada por la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación (RAJyL), a sesión que se enmarca en el convenio de colaboración firmado entre el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) y la RAJyL.
Sin embargo, todos han coincido en lo mismo: aún hay retos pendientes que afrontar. Y, desde su distinta práctica de profesión, lo han abordado Eugenio Ribón, decano del ICAM, Fernando Vives, presidente Ejecutivo de Garrigues; Rosa Zarza, ‘senior partner’ del mismo despacho e Isabel Winkels, vicedecana del ICAM.
España desde una perspectiva social
Winkels y Zarza han analizado el punto de partida de Europa en materia social y en qué momento nos encontramos ahora. Mientras que la ‘senior partner’ de Garrigues ha comentado las distintas directivas que que marcaron el «inicio de una profunda transformación del derecho laboral», la vicedecana del ICAM ha traducido en datos el impacto del acervo comunitario en nuestro país.
«La adhesión de España a las comunidades europeas supuso el inicio de una profunda transformación del derecho laboral donde España fue un testigo de excepción: ha evolucionado de tener unas competencias limitadas en laboral a convertirse en un actor clave para la defensa de los derechos laborales», ha explicado Zarza.

Desde 1986, España ha traspuesto más de 80 directivas, siendo para la ‘senior partner’ las que más han impactado en nuestro país las relativas a la ordenación del tiempo de trabajo (la eliminación del límite máximo de 48 horas, las cuatro semanas de vacaciones o el respeto de los descansos mínimo entre jornadas), los despidos colectivos (donde se obligó a España a imponer obligaciones más estrictas) y la transacción de empresas.
ha asegurado que en 1986 España entró en las Comunidades Europeas porque consiguió cumplir con los requisitos para ello, pero que en materia de igualdad «la situación era claramente deficitaria».
Pero que aún hay algunas muy relevantes que en España aún no tiene hueco en su marco normativo: «Nos queda mucho y además tenemos más directivas en el ámbito laboral y social con niveles de trasposición ya superados. No tenemos una directiva sobre condiciones laborales transparentes y flexibles, o conciliación familiar, igualdad retributivo, trabajo en plataformas…», lamenta la abogada.

Sin embargo, el balance es positivo: «Las mejoras han sido claramente importantes en ámbitos de igualdad jornadas, despido colectivos, desconexión digital, seguridad, salud. No se entendería seguramente el impulso de Europa. Pero sin duda tenemos también desafíos», ha finalizado.
La igualdad, un reto permanentemente amenazado
Por su parte, Winkels ha destacado que «donde el impacto de la Unión Europea en España ha sido más profundo es en la igualdad. Actualmente, España es uno de los países con el mayor número de tituladas superiores y la intervención femenina en el mercado laboral ha pasado de un 33% a un 57%».
Sin embargo, para la vicedecana del ICAM la desigualdad económica es persistente en el mercado laboral.
Winkels, durante su intervención, ha mencionado el concepto del «trimestre fantasma», por la diferencia retributiva que hay entre mujeres y hombres por las mismas tareas: «Las mujeres perciben de media solo el 77% de las retribuciones que perciben los hombres».

Esto implica que «una mujer debe trabajar 15 meses y 18 días para ganar lo mismo que un hombre en 12 meses».
Por otro lado, ha alertado sobre un retroceso reciente: «Por primera vez en 11 años se ha incrementado [la brecha salarial] desde el 2013», situándose en un 16,1% en 2024.
Por todo esto, la vicedecana del ICAM ha concluido que la igualdad es una lucha inacabada: «La igualdad parece que es una lucha ganada y no lo es en absoluto. Sigue siendo frágil. Es la asignatura que aún tenemos pendiente», ha finalizado.
La protección del consumidor español
Dejando atrás la materia social, Ribón ha analizado cómo la pertenencia a la UE ha transformado profundamente la protección de consumidores y usuarios desde el ingreso de España.
«Europa ha demostrado que el mercado no se debilita cuando se protege al consumidor. Se fortalece y la protección del consumidor ineludiblemente va ligada a esa idea también del desarrollo del mercado interior», ha señalado.
Para el decano del ICAM, el reto pendiente de en materia de consumo es garantizar que los derechos de los usuarios y consumidores sean efectivos. El comprador ha pasado de un mercado físico y contractual a un enotrno digital dominado por plataformas, reseñas, publicidad personalizada.
Por ello, «la Europa de los próximos años no solo protegerá al consumidor que compre un bien defectuoso o el prestatario que firma una cláusula con desequilibrios, tendrá que proteger al usuario que entrega sus datos o proteger al usuario marcado por una decisión algorítmica, o al que se le dirige una un mercado de modo reinventado y personalizado», ha analizado el abogado.

Para conseguir este objetivo, el decano del ICAM ha destacado el papel de la resolución alternativa de litigios, al arbitraje de consumo y a las acciones colectivas. Con estas acciones, las infracciones que afecten a miles de usuarios se solucionen conjuntamente, y no individualmente.
«El derecho del consumo avanza cuando dejas de pedir al consumidor que sea un medio en solitario y empieza a construir instituciones que hagan razonable el ejercicio de los derechos allá donde hay asimetría estructural. El derecho no debe limitarse a proclamar la libertad, debe crear las condiciones para que esa libertad sea real», ha finalizado.
La mentalidad aperturista del merado para entrar en Europa
El encargado de cerrar esta jornada fue Fernando Vives, quien reflexionó sobre la evolución del derecho mercantil y su relación con la Unión Europea.
El abogado inició el recorrido desde 1977, primeros acercamientos de España con las Comunidades Europeas y la elaboración de la Constitución Española, al entender que la Unión Europea y la carta magna «no se pueden entender separadamente».
Y para adherirse a estas comunidades España tenía que abrirse el mercado. Por lo que España, haciendo gala de ese espíritu de reforma permanente, dio un paso adelante y consiguió desde una perspectiva mercantil pública y privada para «establecer los mimbres necesarios previos a la entrada en la Comunidad Económica Europea para dar soporte a la apertura de su mercado», ha subrayado.

El presidente de Garrigues también alabó la actuación de la Comisión General de Codificación, agentes relevantes para la modernización de nuestras normativas. Vives concedió que la perseverancia en la codificación benefició, a pesar de que no se aprobaran finalmente: La carencia de éxito no llevó a la parálisis, sino que siguió reforzando el interés por codificar el derecho de sociedades a codificar el derecho de sociedades»
Pero ahora, con el acervo comunitario y la maduración de nuestras leyes, es momento de reflexionar: «Ahora sí podemos sentarnos con detenimiento para reformar el derecho de sociedades anónimas. Ese espíritu de reto permanente para recobrar nuestra regulación era el espíritu del que participaban todos los maestros», ha concedido Vives.
Lo fundamental, en palabras del abogado, es mejorar el ordenamiento para «hacerlo más competitivo y porque cumpla sus argumentos de justicia y eficacia.