El pleno del Parlament aprobó ayer miércoles, a las 21.32 horas, la ley del referéndum con la que el Govern de Carles Puigdemont quiere convocar, organizar y celebrar una consulta sobre la independencia de Cataluña el domingo 1 de octubre.
El «choque de trenes» con el Estado parece inminente, como indica el hecho de que el Gobierno presentara ayer por la tarde un incidente de ejecución de sentencia contra la citada tramitación en el que además pide que se deduzca testimonio contra la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell y contra el resto de miembros de la Mesa de la Cámara regional que han apoyado la tramitación de la citada norma.
Rajoy también solicitó al Consejo de Estado un informe sobre la ley del referéndum aprobada en el Parlament de Cataluña, paso previo al recurso de inconstitucionalidad que aprobará el Consejo de Ministros extraordinario que el presidente del Gobierno tiene previsto convocar este jueves, según han informado fuentes del Ejecutivo.
La Fiscalía General del Estado, por su parte, anunció una querella contra los miembros de la Mesa Parlament que han tramitado la ley del referéndum.
Una votación sin Cs, PSC-PSOE y PP
La Cámara dio así luz verde a la norma con los 72 votos a favor de JxSí, la CUP y el diputado no adscrito Germà Gordó y las 11 abstenciones de SíQueEsPot; no han habido votos en contra porque Cs, PSC-PSOE y PP abandonaron el hemiciclo como señal de protesta contra la ley.
JxSí y la CUP sacaron adelante esta iniciativa pese a las varias advertencias que han tenido en contra: el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido al Tribunal Constitucional que anule la tramitación y la Fiscalía Superior de Cataluña ha anunciado una querella contra los miembros soberanistas de la Mesa.
Los diputados autonómicos de Ciudadanos, PSC-PSOE y PP abandonaron el pleno del Parlament antes de que se produjera la votación de la ley del referéndum como señal de protesta en contra de esta norma, que consideran que no es legal.
Los tres grupos intentaron durante toda la jornada frenar la votación con varios recursos, pero todos les fueron denegados y finalmente se celebró el debate y la votación, que consideran que no reúne las garantías necesarias.
Al abandonar sus escaños, los diputados del PP dejaron en los mismos las banderas de España y Cataluña.
La diputada de SíQueEsPot en el Parlament Àngels Martínez (Podem) se apresuró a retirar las banderas de España, dejando las catalanas.
La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, le recriminó la acción y le pidió que las devolviera donde estaban, pero no lo hizo. Acto seguido se votó la ley del referéndum, que quedó así aprobada.
La líder de Cs en Cataluña, Inés Arrimadas, anunció que se pondrá en contacto con el resto de grupos de la oposición para impulsar una moción de censura contra el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, con un único compromiso: «Convocar elecciones», para «evitar el choque de trenes».
«Es la única vía que nos queda», dijo Arrimadas, que insistió en que su intención era dar voz a la ciudadanía catalana con plenas garantías y dentro de la legalidad.
El Gobierno en sintonía con la oposición
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por su parte, se reunirá este jueves en La Moncloa con los líderes del PSOE, Pedro Sánchez, y de Ciudadanos, Albert Rivera, según informaron el Gobierno y ambas formaciones.
Rajoy recibirá a las 12.30 al secretario general del PSOE y, horas después, a las 17.00 horas, al presidente de Ciudadanos, partido que ha anunciado la presentación de una moción de censura en Cataluña.
Además, el jefe del Ejecutivo tiene previsto recibir también este jueves al presidente de la Comunidad Valenciana, el socialista Ximo Puig, a las 10.00 horas en Moncloa.
El PSC-PSOE ha lanzado una campaña publicitaria contra el referéndum del 1 de octubre en que pide a los catalanes que no voten, porque la consulta independentista «no tiene garantías».
La campaña se inició en las redes sociales minutos después de haberse aprobado la ley del referéndum en el Parlament, y a partir del jueves podrá verse en vallas publicitarias por toda Cataluña.
La imagen principal de la campaña es la de una chica y un chico jóvenes que dialogan entre ellos: ‘¿Votar sin garantías?’, pregunta la chica, y el chico responde: ‘Conmigo que no cuenten’.
Precisamente ‘¿Votar sin garantías? Conmigo que no cuenten’ es el lema de la campaña con la que los socialistas catalanes aspiran a explicar a los ciudadanos que el 1-O no es legal y que «pueden contar con el PSC para resolver el problema de manera legal y pactada».
La campaña se nutre de la página web ‘acordicanvi.cat’, en la que se puede consultar la ‘Declaración de Barcelona’, un paquete de propuestas para mejorar el autogobierno y la financiación de Cataluña que aprobaron recientemente las direcciones del PSC y del PSOE. EP.