Tumban un contrato de novación de préstamo donde los clientes reconocen la existencia de cláusulas suelo

Una sucursal de Ibercaja.
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En sentencia que se dio a conocer el pasado 11 de septiembre de este año, la Audiencia Provincial de Salamanca obliga a Ibercaja Banco a rehacer el cuadro de amortización del préstamo hipotecario de una pareja y a la devolución de las cantidades que se hubieran cobrado en virtud de la cláusula suelo declarada nula, según informa el despacho Aboga2  que ha llevado el caso.

Para Jesús Ángel Lorenzo, socio director del despacho, y responsable jurídico de este pleito “la importancia de este fallo es que anula los efectos del contrato de novación de préstamo por el que los clientes reconocían la existencia de cláusulas suelo y sus consecuencias y además se abstenían de ejercitar cualquier acción contra la entidad”.

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A juicio de este abogado “esta práctica en la dura batalla que están manteniendo los consumidores con los bancos es un obstáculo a tener muy en cuenta. La mayor parte de la banca, en lugar de tener en cuenta los fallos del Supremo y del TJUE sobre esta cuestión han desarrollado este tipo de contratos que muchos clientes firman sin saber lo que hacen”.

Según ha podido saber CONFILEGAL el propio banco ya ha abonado a la pareja afectada las cantidades cobradas de más por la denominada ‘cláusula suelo‘ ascendiendo a más de 11.000 euros y la pareja de Salamanca pagará la hipoteca al tipo verdaderamente pactado en el contrato. “Por suerte el ritmo de trabajo de la Audiencia Provincial de Salamanca permite que estos fallos sean más rápidos que en otros lugares de España”.

En dicha sentencia, que ratifica el fallo del juzgado de Primera Instancia, con las costas que ahora ha abonado la entidad bancaria “todavía se observa como estrategia de la banca el recurrir todas las sentencias que no les sean favorables”. Para este abogado es un error la especialización en juzgados uniprovinciales de cláusulas suelo “a los que hay que dotar de medios para que funcionen”, aclara.

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Un fallo del que se pueden aprovechar miles de afectados

A juicio de este experto abogado en derecho hipotecario y bancario la situación de la justicia es crítica “el problema es cómo le trasladas a un cliente que en muchos casos necesita el dinero lo que está sucediendo”.  Sobre el fallo reconoce que es importante “porque hay miles de personas que han firmado ese contrato de novación de préstamo con lo cual parecen atrapados, sin poder recurrir”.

Para Fernández “es muy importante que los consumidores afectados dejen de tener miedo y reclamen lo que les corresponde. Un fallo de este tipo les abre la puerta a poder anular los efectos de la cláusula suelo en su hipoteca y a recobrar las cantidades abonadas de más. Pero para ello es muy importante que estén asesorados por abogados expertos que conozcan bien esta problemática”.

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Este abogado recuerda que estamos ante “un acuerdo que redacta el banco sin tener en cuenta a la otra parte por lo que está absolutamente viciado.  Hasta ahora muchos afectado desistían de acudir a juicio porque habían firmado no emprender acciones legales en dicho contrato y guardar confidencialidad de dicho pacto”.

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Al mismo tiempo, nuestro interlocutor considera que falta cultura jurídica en nuestro país a la hora de valorar el trabajo de los abogados “Los clientes que vienen a vernos tienen que darse cuenta que nuestro trabajo tiene un valor importante”. Desde su punto de vista cree que un abogado responsable no debe regalar su tiempo a nadie porque así está perjudicando al resto de la profesión.

Este fallo de la Audiencia Provincial de Salamanca “sigue las teorías de los tribunales europeos sobre las cláusulas suelo y sus efectos y no hay vuelta atrás”. Desde su punto de vista las cláusulas abusivas están en muchos sectores de la economía y “parece evidente que pueda ser un nicho de mercado para nuestra profesión”.

Historia de una sentencia importante

Un breve apunte biográfico de esta sentencia de la Audiencia Provincial de Salamanca señala que una pareja de esta ciudad castellana en el 2007 firmó una hipoteca para adquirir una vivienda.

Ellos pensaban que firmaban una hipoteca a tipo de interés fijo los primeros seis meses y variable el resto con una serie de bonificaciones por tener las tarjetas con el banco, los seguros de vida y de hogar y varios productos más con el mismo banco (antes Caja Círculo) pero comprobaron que hicieran lo que hicieran seguían pagando siempre lo mismo.

En 2013 fue dictada la sentencia del Tribunal Supremo que consideraba nulas las denominadas ‘cláusula suelo’ y el banco conocedor de dicho fallo negocio con sus clientes una rebaja en el tipo de interés del préstamo hipotecario, pasando el mismo del 3,75% al 2,25%.

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Al mismo tiempo, en esa negociación se suscribía un contrato de novación de préstamo con estos clientes en el que éstos manifestaban que conocían la existencia de la ‘cláusula suelo’ y sus consecuencias y que renunciaban a cualquier acción contra la entidad. Una estrategia para evitar cualquier tipo de reclamación”, advierte Fernández.

En el año 2016, esta pareja decidió buscar asesoramiento legal y el resultado no ha podido ser más favorable para sus intereses. Tras el fallo de primera Instancia, la Audiencia Provincial de Salamanca les ha dado la razón rechazando la validez de ese contrato de novación de préstamo y obligando al banco a reintegrar el dinero de más pagado por las citadas cláusulas suelo. La cláusula se expulsa y la hipoteca se ha adaptado a otro entorno más favorable.