Respaldo del Gobierno a la creación de una gran corte de arbitraje en Madrid

De izquierda a derecha: Luis Cazorla, Rafael Catala, Marisa Poncela secretaria de Estado de Consumo. Y los firmantes del acuerdo José Luis Bonet por Cámara de España, Juan Serrada CIMA y Juan López-Belmonte de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid.
|

Unirse para ser más grandes. Siguiendo el modelo suizo donde se ha optado por una fórmula similar a ésta y con el ánimo de poder competir con la city londinense, ahora a punto de sufrir el Brexit por su salida de la UE, este lunes tres instituciones arbitrales han suscrito un acuerdo de intenciones en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación  para crear una corte española de arbitraje de carácter internacional.

Los presidentes de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet; de la Cámara de Comercio de Madrid, Juan López-Belmonte, y de la  Corte Civil y Mercantil de Arbitraje (CIMA), Juan Serrada, firmaban un Memorando de Entendimiento para unificar las actividades arbitrales de la Corte Española de Arbitraje, la Corte de Arbitraje de Madrid y CIMA y crear una Corte de Arbitraje unificada para administrar los arbitrajes de carácter internacional.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Junto a ellos como testigos de excepción, el ministro de Justicia, Rafael Catalá y la secretaria de Estado de Comercio, Marisa Poncela, y la consejera de Economía, Empleo y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Engracia Hidalgo quienes manifestaron su pleno apoyo a esta iniciativa que pretende convertir a España como centro internacional del arbitraje.

A tal efecto el propio Catalá señaló la idea desde Justicia de apoyar esta iniciativa en el futuro con alguna campaña institucional para difundir lo que es el arbitraje  “Madrid es un centro financiero importante y puede ser el punto de referencia de la futura corte arbitral. Esta entidad institucional debe ser referente en Europa y puerta de camino hacia América Latina” apuntó.

En otro momento de su intervención, el ministro Catalá abrió la puerta a reformar la Ley del 2003 arbitraje “ está rodada e igual es el momento”, aunque tampoco el titular de Justicia concretó a los medios en qué pensaba ni ninguna de las partes asistentes a este encuentro quiso revelar detalle.  “Debe ser un elemento clave de nuestra Marca España”, subrayó.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Foto de los asistentes a este acuerdo. En primera línea Marisa Poncela, Rafael Catala y Engracia Hidalgo, Consejera Economia y Hacienda CAM.

Sin embargo, lo que queda claro es que el arbitraje sigue siendo caro y lejano para las pymes, con lo cual no es descartable que esta institución nueva pudiera crear un producto a medida para este gran colectivo “ Hablar de que sea caro no es del todo exacto. Porque a nivel de tiempo de respuesta el arbitraje es más rápido que la vía ordinaria”, destacó Juan Serrada, presidente de CIMA

Creación de grupo de trabajo

Tal y como explicó luego a los medios informativos Adolfo Díaz Ambrona, Secretario de la Cámara de España “el primer paso es el de crear un grupo de trabajo, formado por las diferentes instituciones y el propio Ministerio de Justicia para establecer las bases de esta nueva entidad”.

En su intervención cito que la  autonomía, la independencia y la transparencia serían los ejes del funcionamiento de dicha entidad. A tal efecto se da por descontado que habrá que trabajar en sus Estatutos, Reglamento y desarrollo de la propia entidad arbitral. Se piensa que en los próximos tres meses este trabajo esté resuelto.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Fue Carlos Prieto, director Gerente de la Cámara de Madrid quien explicó como se había gestado esta iniciativa “Hasta ahora las tres entidades competían entre sí en el mercado del arbitraje internacional. Esa pluralidad institucional ha dificultado  que los operadores económicos internacionales considerases al sistema arbitral español como un referente mundial”.

Con esta idea, lo que se pretende es formar parte del mapa de instituciones arbitrales de prestigio en el mundo. en Francia, la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional; en Suiza, la Institución de Arbitraje de las Cámaras Suizas; en Reino Unido, la Corte de Arbitraje Internacional de Londres y en Estados Unidos, el Centro Internacional para la Resolución de Disputas, división internacional de la Asociación Americana de Arbitraje, por citar solo algunas.

Al mismo tiempo, se comentó que dado  que las entidades firmantes  del memorando no son las únicas cortes de arbitraje existentes en España, entre los extremos que se someten a negociación se incluye expresamente las formas de posible integración de otras cortes de arbitraje, particularmente de aquellas que en la actualidad se encuentran vinculadas a las cámaras de comercio.

El desarrollo del arbitraje como método de resolución de conflictos

El arbitraje constituye la vía preferida por las empresas para resolver las disputas que surgen en sus relaciones comerciales internacionales. El éxito del arbitraje reside en su idoneidad para dirimir controversias entre compañías de diferentes países con independencia, imparcialidad, flexibilidad y eficiencia.

Este método extrajudicial, en el que las partes someten su controversia al dictamen de los árbitros, especialistas en la materia, se ha convertido en los últimos años en un instrumento particularmente eficaz para la competitividad empresarial.

En nuestro país, el  arbitraje  ha experimentado un desarrollo importante en España en los últimos años. La expansión del arbitraje en nuestro país es fruto del esfuerzo desplegado en diversos ámbitos. Quizás la asignatura pendiente se encuentre en que la pyme lo emplee de forma más habitual en sus conflictos.

En estos años, la evolución del arbitraje ha sido notable. Factores que han contribuido a ello son varios. En primer lugar, la Ley de Arbitraje de 2003, basada en la Ley Modelo UNCITRAL, estableció un régimen jurídico muy favorable al arbitraje.

En segundo lugar, nuestro país cuenta con una moderna infraestructura judicial de apoyo y control del arbitraje, concebida para dotar de mayor uniformidad a las pautas de decisión judicial en materia arbitral y garantizar una mayor seguridad jurídica.

Otro elemento que ha ayudado a su desarrollo es que nuestro país cuenta con unos árbitros de altísimo nivel, cualificación y experiencia en arbitrajes internacionales, que constituyen una garantía de su buen hacer.

En cuarto lugar la comunidad   arbitral española ha jugado un papel fundamental a la hora de fomentar el arbitraje, promover su utilización y desarrollar buenas prácticas y rigurosos estándares éticos, sobre los que descansa en última instancia la confianza en el arbitraje.  En estos años han surgido diferentes Cortes de Arbitraje en las principales ciudades del país

Como consecuencia de los esfuerzos anteriormente descritos, España, y en concreto Madrid, donde se gestionan un tercio del volumen de laudos que llegan a nuestro país, ha adquirido una relevancia cada vez mayor como sede de arbitrajes internacionales, lo que redunda favorablemente en la competitividad de nuestra economía y en la fortaleza de la marca España.