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Gestación subrogada: Posiciones encontradas entre los partidos políticos

Los participantes en el debate: Paloma García Villa, de Podemos; Altamira Gonzalo, del PSOE; Javier Maroto, del PP; Patricia Reyes, de Ciudadanos, y Agustín Valladolid, como moderador. Carlos Berbell/Confilegal.
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Si algo quedó claro tras el debate que se celebró en la tarde de ayer en el Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la UNED, en Madrid, en el marco del debate entre partidos políticos sobre la regulación de la gestación subrogada en España, es que a este cocido le restan todavía muchas horas al fuego hasta llegar a su punto.

Sin embargo, el Congreso Internacional sobre Gestación Subrogada, en este sentido está cumpliendo su función, que es la de poner sobre la mesa los pros y los contras de una medida hoy polémica como esta, con posiciones encontradas no sólo entre partidos políticos sino entre la militancia de los propios partidos políticos.

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Porque es cierto que si bien dentro del PSOE y de Podemos la posición oficial es contraria a ella, también es cierto que dentro de ellos existen militantes que están a favor, como quedó patente durante el turno de intervenciones entre los asistentes. Y lo mismo sucede con el PP y con Ciudadanos, partido que registró una proposición de ley en ese sentido.

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Así quedó patente en el debate que moderó Agustín Valladolid. 

Javier Maroto, diputado del PP, quien abrió el debate. Carlos Berbell/Confilegal.

Javier Maroto, diputado del PP y vicesecretario general de Acción Social, se mostró a favor de un modo claro y directo.

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«El año pasado se registraron más niños por gestación subrogada que por adopción internacional. En España quien puede tener hijos por gestación subrogada ya los tiene sin ninguna dificultad», afirmó.

«La gestación subrogada existe en España desde el punto en que una persona que puede, tiene hijos por gestación subrogada. Esto no es una cosa para ‘gays’ ricos, como se ha dicho, es también para parejas heterosexuales; de hecho, el 75 por ciento de los niños nacen de parejas heterosexuales y el 25 por ciento de parejas del mismo sexo, según datos de asociaciones», añadió Maroto.

«La mayoría de la gente que recurre a esto no son famosos como Ricky Martin sino gente como ustedes, como nosotros, personas de clase media que hipotecan su casa, o piden un crédito para cumplir sus sueño que es ser padre o madre y están hasta el gorro de hacer una cola interminable en un proceso de adopción internacional que nunca llega porque son todo trabas, imposibilidades o dificultades».

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De acuerdo con Maroto, el procedimiento de gestación subrogada en España existe.

«Todo aquel que puede, lo hace. El debate no es si decir sí o no a la gestación subrogada. Porque existe. Y es un hecho cierto y evidente. Entonces, ¿cuál es el debate? Pues dado que existe la gestación subrogada en España, que está admitida en los registros, y los niños son españoles, debemos decidir si regulamos o no. Los derechos no deben ser para los que pueden sino para todos», señaló.

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A pesar de la posición adoptada por Maroto, que apoya el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, la realidad es que el PP dejó abierta la cuestión en el Congreso Nacional de febrero del año pasado. Algo que reconoció el propio Maroto, aunque confió en que finalmente tomara una postura en el sentido que proponía, porque era lo más sensato.

Altamira Gonzalo, del PSOE, hizo un relato jurídico de porqué no se podía regular la gestación subrogada en España. Carlos Berbell/Confilegal.

Para el PSOE, por el contrario, lo más sensato es dejar las cosas como están.

«La maternidad subrogada ya está regulada, desde el punto de vista civil y penal», explicó Altamira Gonzalo, presidenta del Consejo General de Igualdad del partido socialista.

Gonzalo, que calificó la gestación subrogada de «explotación reproductiva», «madres horno» o «vientres de alquiler», explicó que el punto de referencia para el PSOE era la dignidad de las mujeres.

«Esta actividad consiste en contratar a mujeres que se comprometen a quedarse embarazadas y a entregar al bebé a la otra parte una vez que nada. La esencia de este contrato es la renuncia a la maternidad por la mujer», indicó.

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Después, Gonzalo hizo un relato jurídico de los diferentes preceptos legales que, a su entender, impiden su regulación. Empezando por la Constitución, siguiendo por la ley de reproducción asistida, el código penal -que dice que considera un delito esta actividad-, el Código Civil, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Europea, el Tribunal Supremo y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

De acuerdo con la socialista, «la gestación subrogada es un grave trauma para cualquier mujer».

Paloma García Villa no cree que haya mujeres dispuestas a tener hijos para otras de forma altruista. Carlos Berbell/Confilegal. 

Paloma García Villa, secretaria de Feminismo y LGTBI de la Comunidad de Madrid, que sustituyó a Sofía Fernández Castañón, secretaria de Feminismos Intersecciones y LGTBI y diputada de Podemos, por su parte, se mostró en la misma línea que el PSOE.

«En España está regulada porque está prohibida. Y en Podemos estamos en contra de la gestación por sustitución porque atenta contra la dignidad de la mujer», afirmó, para luego cargar contra la proposición de ley que el pasado año presentó Ciudadanos en el Parlamento.

«No creo que haya mujeres gestantes dispuestas a tener hijos para otros de manera altruista. En el fondo hay intereses económicos», apunto.

La representante de Podemos negó, por su parte, que existiera ningún derecho a tener «hijos o hijas». «Lo que existen son deseos, no derechos», dijo.

Patricia Reyes, la diputada de Ciudadanos e impulsora de la proposición de ley de la formación naranja, abogó porque la regulación para solucionar los «tremendos problemas con los que se encuentran los registradores».

En opinión de Reyes, la gestación subrogada «no supone una renuncia a la maternidad porque la mujer restante toma esa decisión con total libertad. Por eso existe el certificado de idoneidad».

Patricia Reyes, que defendió la proposición de ley de Ciudadanos de forma muy apasionada. Carlos Berbell/Confilegal. 

«Nuestra propuesta no entraña ninguna contrapartida económica, como ocurre en California. Ese no es nuestro modelo», señaló. «Nuestra propuesta viene a responder a la necesidad de solucionar un problema. Porque hay gente que se puede permitir eso mientras que otros muchos españoles, sin tantos medios económicos, que no pueden».

Y agregó con rotundidad: «No se pueden poner puertas al campo. Nuestra función como políticos es la de tratar de mejorar la vida de las personas. Por ello, proponemos una regulación altruista. Y lo tendremos que hacer más tarde o más  temprano. Porque lo demanda la sociedad, y eso es un hecho».

En el turno de intervenciones del público, el presidente del Instituto de Desarrollo y Análisis del Derecho de Familia en España, Carlos Lasarte, recordó una conversación que mantuvo con Pedro Zerolo, el desaparecido diputado del PSOE, icono de la comunidad gay en España, en 2004 en la que el también catedrático de derecho civil de la UNED le expresó sus dudas sobre la posibilidad de que se aprobara el matrimonio gay en España.

«Habrá matrimonio gay», me dijo. «Y lo hubo. El 30 de junio de 2005 el Congreso de los Diputados aprobó la ley que modificaba el Código Civil y permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo. Parecía imposible, pero no lo fue», contó, en referencia al tema de la gestación subrogada, objeto exclusivo del Congreso Internacional.