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“Llevar al huerto” es una frase que se originó por un suceso famosísimo

Juan Aldije, alias “el francés”, detenido por la Guardia Civil por el asesinato de 6 personas.
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El suceso tuvo lugar en 1904, en el pueblo cordobés de Peñaflor. Allí vivían Juan Aldije, alias “el francés”, natural de Agen, una población del País Vasco francés, y su socio José Muñoz Lopera, natural del mismo Peñaflor.

La casa del “francés” tenía cuadras, corrales y un huerto de dos fanegas de tierra.

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Se encontraba a las afueras del pueblo.

A Aldije Dios no le había llamado por el camino del trabajo.

Desde muy joven optó por el del delito, que era más fácil y menos duro.

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En su socio local, Muñoz Lopera encontró “su media naranja criminal”. Porque entre los dos montaron un sistema “infalible”. O eso creían.

Consistía en que Lopera, conocedor de las timbas que se montaban en los pueblos y ciudades cercanas, abordara a hombres de dinero, incautos, aficionados al juego.

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Estos “forasteros” estaban de paso, por razón de las ferias que tenían lugar. 

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UNA TRAMPA

Lopera intimaba con ellos, primero, y luego les proponía un “negocio seguro”, que consistía en desplumar a un rico francés que vivía en una finca cercana, en Peñaflor.

Los “forasteros”, ante la idea de aumentar su patrimonio a costa de un incauto extranjero, y confiando en su nuevo amigo Lopera, ponían proa a la finca del francés.

Siempre de noche.

Aldije les recibía en la puerta del cercado y, con gran educación, les invitaba a recorrer los metros que restaban hasta la casa.

A través de un camino de tierra que cortaba el huerto en dos partes.

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“Vaya ustedes delante”, le solía decir al incauto ludópata. Y cuando iniciaban su camino, el “francés” aprovechaba para romperles la cabeza por detrás con una barra de  hierro. Les quitaba la vida sin ninguna piedad y sin sentir remordimiento alguno. 

A continuación, la pareja de criminales despojaban al cadáver de sus pertenencias y lo enterraban en el propio huerto.

“El francés”, preso y esposado en la cárcel de Lora del Río, donde fue encarcelado en un principio.

Que se sepa, mataron a seis personas entre 1898 y 1904, en que fueron descubiertos.

Aldije, “el francés”, y Lopera fueron juzgados por la Audiencia Provincial de Córdoba y condenados por asesinato.

Recibieron la pena capital.

Fueron ejecutados por garrote vil en la cárcel sevillana del Pópulo, el 13 de octubre de 1906.

PORTADA EN TODOS LOS PERIÓDICOS

El caso fue seguido por toda España a través de todos periódicos. Importantes, y menos importantes.

Y se popularizó la frase “llevar al huerto” como un concepto sinónimo de convencer a alguien con triquiñuelas y engaños, así como un segundo dicho adicional: “eso es el huerto del francés”.

Para significar un lugar donde roban a la gente o la matan para robarla.

“La conejera”, el lugar de la huerta donde el francés y su cómplice enterraban a sus víctimas; la cruz blanca, a la izquierda, indica el lugar donde uno de los asesinados fue encontrado, Miguel Rejano.

La frase caló tanto en el inconsciente colectivo español que se aplicó para todo.

Hasta en el deporte.

El Racing Club de Santander fue, en las temporadas 1930-31 y 1931-32, el “matagigantes” de la Liga de Fútbol.

Y su estadio recibió el apodo de “el huerto del francés” porque allí no consiguió ganar ningún equipo durante esas dos temporadas.

Con el paso del tiempo se ha olvidado su origen y, en gran parte, su significado peyorativo.

por Carlos Berbell.

Carlos Berbell es director de Confilegal. Periodista, consultor internacional en comunicación y escritor, está especializado en el campo de la justicia, la investigación criminal y la comunicación institucional.