A la monitoria se le imputa un delito continuado de lesiones a menores a su cargo, en aplicación del artículo 153.2 del Código Penal referido a lesiones a menores bajo tutela y del 173.2 en cuanto a la habitualidad en la conducta delictiva.
Asimismo, la propietaria del centro está siendo investigada como posible responsable civil subsidiaria de los supuestos delitos.
Hasta el momento, los que han denunciado a la monitora son cinco familias de niños matriculados en el centro que, además, han presentado grabaciones en vídeo que podría confirmar que «los malos tratos por parte de la investigada eran ciertos y frecuentes», señala el tribunal.
La investigación se inició después de que una familia acudiera a la Policía a denunciar extrañados por los hematomas que presentaba su hija de dos años en brazos y piernas como adelantaron la semana pasada algunos medios regionales.
Las actuaciones no están sometidas a secreto sumarial.