El magistrado titular del Juzgado de Instrucción 11 de Madrid, Juan Javier Pérez, ha denegado la petición del Ministerio Fiscal de imponer 1 kilómetro de alejamiento del edificio del Tribunal Supremo a los ocho miembros del colectivo Arran, organización juvenil de la CUP, que trataron ayer de pintar de amarillo la fachada del Alto Tribunal.
De la misma manera, Pérez ordenó la puesta en libertad de todos ellos, investigados por un supuesto delito de desórdenes públicos, sin ninguna medida cautelar.
Esto quiere decir que esta misma tarde o por la noche, cuando la vigilencia está más relajada, no tendrían ningún impedimento legal para volver a intentar la pintada de amarillo de las puertas principales del alto tribunal en la Plaza de la Villa de París de Madrid.
Esta organización fue la misma que el pasado mes de diciembre pintó de amarillo el portal del edificio donde tiene su domicilio el magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, en Sant Cugat del Vallés, Barcelona.
Los ocho jóvenes fueron arrestados y reducidos ayer por miembros de la Policía Nacional que protegen el edificio cuando trataron de llevar a cabo el ataque.
La formación separatista, a través de su cuenta de Twitter, definió el hecho como un acto de protesta por el encarcelamiento de los políticos presos y que próximamente serán juzgados por el Alto Tribunal por los delitos de rebelión, malversaicón de fondos públicos y desobediencia.