El expresidente balear José Ramón Bauzá (PP) ha anunciado hoy que se da de baja como militante del PP y que renuncia a su acta como senador por Baleares, por la política lingüística del partido.
Bauzá acusa al PP de haber sido en Baleares «el que ha sembrado y regado un nacionalismo que la izquierda no ha necesitado más que explotar».
La formación ha calificado de «absolutamente falsas» algunas de las acusaciones de Bauzá para marcharse, y ha subrayado que si por algo se caracteriza la política lingüística del PP es por la defensa del castellano.
Fuentes del PP señalan que le hubiera bastado escuchar «con mayor detenimiento» el discurso del presidente del partido, Pablo Casado, en la convención del pasado fin de semana para darse cuenta de que «si por algo se caracteriza la Dirección Nacional, es, entre otras cosas, por la defensa del castellano».
Recuerdan que Casado anunció en el cónclave que aprobará una ley que «consagre la libertad de elección educativa de los padres, también de la concertada» y que «garantice la enseñanza en castellano en toda España y erradique el adoctrinamiento nacionalista y el dogmatismo de izquierda”.
También aluden a que se podría haber informado por la actividad del grupo popular en el Congreso, que hoy ha presentado una PNL para “garantizar el uso del castellano en términos de libertad e igualdad» en toda España.
«Aunque aceptamos la marcha de Bauzá, no podemos aceptar unas críticas injustificadas y que, además, ni siquiera se habían expresado en los órganos y foros internos», han zanjado.
‘CON ESTA DOLOROSA CARTA PONGO FIN A MÁS DE 20 AÑOS DE MILITANCIA EN EL PP’
El también exalcalde de Marratxí ha comunicado su decisión a través de una misiva de cuatro páginas.
«Con esta dolorosa carta pongo fin a más de 20 años de militancia en el Partido Popular», comienza su escrito. Afirma que ha defendido «hasta la extenuación» conceptos como la unidad de España, el liberalismo y «la descatalanización de Baleares» e incide en que éste último punto es el que le ha «llevado a tomar la dolorosa decisión».
Pese a que considera que el PP ha sido «una formación determinante en los éxitos de España como nación, en clave autonómica», dice que «ha habido muchas sombras en su gestión y en sus planteamientos ideológicos».
Bauzá alude a las políticas aprobadas por el PP en Baleares como principal causa de su salida del partido, empezando por la inclusión en el Estatut d’Autonomia del catalán como lengua oficial de Baleares, porque entiende que esto «obvia» las modalidades lingüísticas de las Islas.
Además, destaca que fue el PP quien estableció el Decreto de Mínimos, una «normativa que ha garantizado durante tantos años el modelo de inmersión lingüística en catalán en las escuelas», o la Ley de Normalización Lingüística «que obligaba a utilizar el catalán frente al castellano en la Administración Pública».
Asegura que con su gobierno (2011-2015) trató de «revertir años de catalanización de Baleares», «cuyo germen había sido, desgraciadamente, producto de las decisiones y la legislación del PP».
Afirma que cuando dejó la presidencia del PP autonómico tras las elecciones de mayo de 2015, «el nuevo PP balear defendió que las decisiones tomadas» durante su presidencia «debían ser un paréntesis a olvidar» y «literalmente las denominaron como errores ideológicos propios de extremistas».
Bauzá cita unas declaraciones que dice que el actual presidente del PP balear, Biel Company, hizo en ‘Catalunya Radio’ en las que «llegó a definir la política lingüística en defensa del castellano como un asunto extremista y muy sentimental que había sido un error tocar porque todo el mundo tiene líneas rojas».
También justifica su marcha del PP actual porque éste «defiende que es justificable que el catalán sea requisito en el acceso a la función pública».
Además, indica que así lo promovió durante su mandato, «en contra» de sus «instrucciones», el entonces alcalde de Palma Mateo Isern, que ahora vuelve a ser candidato del PP a Cort.
Otros asuntos que reprocha a su formación son el que «sus concejales votaran a favor» de mociones para subvencionar que «los comercios cambiaran sus rótulos de castellano a catalán», que afirmen «que no existe el adoctrinamiento en Baleares», o que ningún representante acudiera «a la masiva manifestación del 8 de octubre en Barcelona» o a actos sectoriales contra el nacionalismo, porque «no interesa la foto» y «les perjudica que les metan en esos líos».
El expresidente del Govern dice de que «con estas decisiones, el PP va a ser un actor fundamental en provocar que Baleares acabe en la misma situación que Cataluña».
DICE QUE CREYÓ EN EL PROYECTO DE CASADO, PERO QUE ‘AL MENOS EN EL CASO DE BALEARES, SUS PALABRAS Y SUS ACCIONES VAN EN CAMINOS OPUESTOS’
Bauzá dice que la convocatoria de un nuevo Congreso del partido supuso «un halo de ilusión» y que creyó «en el proyecto de Pablo Casado», «pero desgraciadamente, al menos en el caso de Baleares, sus palabras y sus acciones van en caminos opuestos».
También hace alusión a unas declaraciones de la vicepresidenta y portavoz adjunta parlamentaria, Margalida Prohens, que ocupa un cargo en la Ejecutiva nacional, en las que «dijo hace no mucho en rueda de prensa que Pablo Casado conoce perfectamente la línea regionalista de Company y no la cambiará».
Afirma que no puede «seguir perteneciendo a un partido» que le es «imposible votar», y ha deseado a Casado «la mayor de las suertes» en la «regeneración del PP».
«Ha llegado la hora de dar un paso al lado, renunciar a mi acta de senador y seguir defendiendo lo mismo desde la sociedad civil, en calidad de ciudadano que se gana honradamente la vida como farmacéutico en Mallorca», concluye la misiva.
Y añade que «para defender a una España de ciudadanos libres e iguales, liberal, unida y de futuro», «siempre» podrán «contar» con él.
Bauzá es senador autonómico, elegido por el Parlamento balear, por lo que su cargo quedaba en el aire con las elecciones autonómicas de mayo.
Llegó al Senado en 2015, y en los últimos meses ha mantenido enfrentamientos con la nueva dirección del PP autonómico encabezada por Biel Company, en especial en asuntos como la política lingüística. De hecho, se presentó como candidato en las primarias frente a Company, quien fue consejero bajo su mandato y proclamado nuevo presidente del PP con el con el 71,82%de los votos en marzo de 2017.
CÍRCULO BALEAR DENUNCIÓ ‘ADOCTRINAMIENTO PANCATALANISTA’ BAJO SU GOBIERNO
Durante el gobierno de Bauzá, el presidente de Actúa VOX, Jorge Campos, denunció desde ‘Círculo Balear’ la “vulneración de derechos y de la legalidad vigente”, que suponía la “imposibilidad de estudiar en español en los centros educativos públicos de Baleares”.
Uno de los casos más sonados fue el denunciado por José Pedro Venzal y Olga Ballester, dos padres de Baleares que emprendieron una cruzada contra “la politización nacionalista y el acoso» que han sufrido tres de sus hijos «en el IES Marratxí (Mallorca)».
El matrimonio rompió su silencio en diciembre de 2014 en la sede de la Fundación Círculo Balear, que asesoró a esta familia y a otros socios que se venían en situaciones similares, en la que anunciaron acciones contra el gobierno presidido por José Ramón Bauzá.
Su primogénita, Laura Venzal fue invitada a la recepción que los Monarcas dieron en el verano de 2014 en el Palacio de La Almudaina, tras haber obtenido la nota más alta de la selectividad balear.
La joven aprovechó aquella ocasión para trasladar al Rey sus inquietudes acerca del sistema educativo balear, su preocupación por la «politización en la enseñanza pública, el adoctrinamiento a los niños y la vulneración de derechos fundamentales, como son el derecho a la educación y a la neutralidad que permita el libre desarrollo de la personalidad del alumno, así como la falta de libertad lingüística que viene padeciendo el sistema educativo de Baleares desde hace treinta años».
Laura Venzal empezó a destapar esta «politización» en abril de 2012 en el siguiente vídeo, que colgó en Youtube.
Actúa VOX también ha informado recientemente que el gobierno balear, presidido por la socialista Francina Armengol, ha aprobado un decreto que regula el uso de las lenguas oficiales en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, con el que “pretende imponer el catalán hasta en la administración de Justicia, donde la autonomía no tiene competencias transferidas”.