Más alto lo pudo decir, Fernando Candela, decano del Colegio de Abogados de Alicante y presidente de la Comisión Deontológica del Consejo General de la Abogacía Española, ante el auditorio abarrotado con más de 600 personas. Pero no más claro.
«Nosotros no somos colaboradores de la Administración de Justicia. Somos actores de la Administración de Justicia. Y esto había que dejarlo claro de una vez por todas«, afirmó ayer Candela, durante la presentación en sociedad del Código Deontológico de la Abogacía Española, en el marco del Plenario de la tarde del XII Congreso Nacional de la Abogacía 2019.
«Y así se lo expresé al presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, en la reunión que mantuvimos con él para presentárselo. Esto que subrayo es muy importante porque las palabras hacen a las cosas y ya va siendo hora de se perciba, de una vez por todas, lo que somos de verdad», añadió.
Candela recordó que el nuevo Código Deontológico, el primero desde hace 17 años, fue aprobado por el Pleno del CGAE por unanimidad el pasado 6 de marzo.
En el mismo han actualizado y puesto al día las normas que rigen la actividad profesional del oficio.

PUBLICIDAD, EL PUNTO CONFLICTIVO
Dentro del nuevo Código Deontológico hay un apartado reservado a la publicidad.
De acuerdo con Candela, «no la hemos podido regular en su totalidad. Porque colisona con el derecho de la competencia».
«¿Qué hemos hecho?, entonces. Autorregularla. Porque el Código Deontológico no es más que un documento privado, un código de conducta, si bien es el futuro de la regulación de la publicidad de los abogados», añadió.
«Nuestro objetivo es crear un sello de calidad para el que se adhiera a este Código. De tal manera, que los que no lo tengan no serían del todo fiables», precisó.
En el mismo marco, tomaron parte, Salvador Vives López, director de Editorial Tirant lo Blanch, Margarita Cerro González, decana del Colegio de Abogados de Talavera de la Reina, y Juan Pujol Jaén, presidente de Lefebvre.